—A mi nunca me podría gustar una Gryffindor —oigo a Draco hablarles a unos Slytherin
—¿Qué te pasa Abby? —me pregunta Harry
—¿Abby? —pregunta Hermione al ver qué no respondo
—¿Qué ha pasado? —oigo a Harry preguntar
Unas horas después
Estoy en la sala de menesteres llorando, ¿por quien? Por el estúpido de mi NOVIO que dijo que nunca le podría gustar una Gryffindor...
—¿Abby? Por fin te encuentro, te he estado buscando toda la tarde... ¿Por qué lloras? —se sienta a mi lado y yo me levanto
—¿No era que nunca podría gustarte una Gryffindor Malfoy? —repito lo que dijo el horas antes y se levanta con cara de preocupación
—Abby yo... —negué y salí de allí, dejando a Draco solo
Al día siguiente
Estábamos comiendo y de repente se oye un ruido en la mesa de Slytherin.
—Atención todos, os parecerá raro pero me gusta una Gryffindor, no me gusta, la amo, te amo Abby Smith y estoy orgulloso de decir que eres mi novia —me levanto y cuando se baja de la mesa lo abrazo
—Perdoname Abb, fui un idiota, te amo —dijo y lo besé
—Yo también te amo Draco —
