Quedaba una semana para el baile de Navidad y aún no tenía pareja, por el simple hecho de que solo me lo pedían subnormales que me quería porque mi cuerpo no era malo y luego por la espalda me llamaban Sangre Sucia por ser mestiza así que aquí estoy, sin pareja para el baile. Bajé las escaleras de la Sala Común para ir a la biblioteca y vi a Sirius y Remus discutiendo.
—Hola —salude pasando a su lado, no hablábamos mucho, pero como era amiga de Lily y esta salía con James pues alguna vez había ido con ellos, son majos
—Hola TN —dijeron a la vez y sonreí
Cuando salí de la biblioteca me encontré con una carta flotando a mi lado, la cogí y esta decía que fuera al aula de encantamientos así que allá que fui.
—¡Hola TN! —dijeron Remus y Sirius y me asusté
—Hola —dije apoyándome en la pared
—Te queríamos preguntar una cosa, nosotros... Si tú... —empezó Remus
—¿Quieres ir conmigo al baile? —preguntaron los dos a la vez y se miraron mal
—Ay Merlín... —susurre y me miraron
—Esto... Es que me caéis los dos bien y no quiero dejar tirado a ninguno —ellos se miran y suspiran
—Piénsalo y nos dices —dice Remus y asiento, los tres salimos de allí y volvemos a la Sala Común riendo
Unos días después
—Chicos, lo he pensado y... Creo que iré sola —ambos abren la boca y se levantan del sofá
—¿Por qué? —preguntan
—Porque así puedo estar con los dos en el baile —digo sonriendo y me abrazan
Y así fue, estuvimos en el baile con nuestros amigos y baile con ambos, me lo pasé genial y no dejé a ninguno tirado.
