Capítulo 11

2.3K 329 309
                                        

Minho junto a su hijo, Chris y Felix aún se encontraban esperando para abordar. Luego de haber tirado unas cuantas fotos, los adolescentes se habían puesto a dar unas pocas vueltas en lo que pasaban los pocos minutos que quedaban para poder abordar el ferri. Minho y Christopher se habían quedado al pendiente de todo para llamar a los chicos cuando ya pudieran abordar. Estaban sentados en una banco con una distancia normal, pero no se hablaban. No era incómodo, pero aún así Minho decidió hablarle al mayor.

-¿Y qué? -le dice y Chris se ríe.

-¿Es todo lo que dirás? -pregunta de manera burlona.

-Bueno, la verdad es que quiero preguntar muchas cosas. La primera duda que tengo es que... mírate. Tienes una empresa súper exitosa cuando recuerdo que solo vendían materias primas sin mucho éxito y bueno, lo que te hicieron mis padres. -dice lo último sintiendo culpa, pero Chris niega sonriendo.

-De alguna manera lo que tus padres le hicieron a mi familia fue un gran favor.

-¿De verdad?

-Si, o eso creo. -se encoge de hombros. -Cuando regresamos a Australia, mi mamá volvió a trabajar al supermercado de la ciudad. Ya sabes que eso es lo que hacía antes de ayudar a mi padre en la pequeña empresa familiar acá en Corea. -Minho asiente recordando. -Y bueno, mi padre siguió buscando socios a los cuales poder vender materias primas. Estuvimos unos meses luchando, hasta que apareció el socio ideal. Fue una suerte espectacular la que tuvimos. Un hombre estaba buscando alguien que le vendiera materias primas de cosméticos debido a que su ingreso principal había quebrado por mala administración. La oportunidad vino genial para mí padre. Se hicieron socios y de alguna manera comenzamos a ser parte de la empresa de cosméticos. Con los años pudimos abrir una empresa pequeña de cosméticos, claro que con la ayuda de ese hombre. Ambas empresas crecieron y crecieron y bueno, ambas eran demasiado grandes. No había espacio para ambas en Australia, demasiada competencia. Como mi padre y él señor Jung se hicieron tan cercanos, quedamos en extendernos fuera de Australia. Mi padre pensó rápido en Corea. Obviamente tomamos varios años en poder hacer todo y aquí estoy, representado la compañía de mi padre aquí en Corea.

-Estoy muy feliz por tu familia. De verdad que se lo merecen. Han luchado mucho para lograr lo que tienen ahora.

-Mis padres se pondrían felices de escucharte. Sabes que te aprecian mucho.

-Lo sé... -sonríe algo nostálgico.

Mientras, Felix y Jeongin estaban al otro extremo, pero aún algo cerca de los mayores. Estaba viendo las fotos que habían tomado, cuando de la nada, el menor recordó lo que le había dicho Felix.

-¿Y mi sorpresa? -dice y Felix hace como si no lo hubiera escuchado. -Felix...

-No sé de qué hablas. -dice simple y continua mirando su celular.

-Yah. No es así. -hace un puchero, pero Felix recibe un pequeño mensaje y entonces sonríe amplio para finalmente mirarlo.

-Tu sorpresa acaba de llegar.

-¿Eh? -lo observa frunciendo el ceño, pero entonces Felix le toma el rostro para que mire la entrada.

-No puede ser... -abre los ojos de manera enorme y luego chilla. -¡¿Qué hace Hyunjin aquí?! -pregunta aún chillando y se gira a ver a Felix.

-Bueno, descubrí que trabaja para mí tío, o sea mi otro tío, o sea el mejor amigo de mi tío. Tu entiendes. -le resta importancia. -La cosa es que le dije a mi tío para que lo dejara venir, pero la verdad es que no se opuso mucho. Hyunjin aún no toma sus días de vacaciones pagadas así que no sufre ningún daño. Me tardé un poco en convencerlo, pero le insistí por ti. -sonríe amplio. -No quería venir debido a lo que cuesta el viaje, pero lo convencí diciendo que de verdad a mi tío, o sea mi tío real, no le molesta. Total, salía más barato con una persona extra. -se encoge de hombros.

AgainDonde viven las historias. Descúbrelo ahora