- Craig ¿que mierda significa esto?
- ¿De verdad es tuyo?
- ¿Quien te regalo eso?
Tantas preguntas al mismo tiempo me molesto, así que para evitar toda esta situación tome la llave y arranque en el auto, no se a donde iba solo maneje por la ciudad se debía de sentir magnifico, el motor apenas si se escuchaba, la gente se quedaba mirándome, la velocidad y el viento en mi cara fue impresionante, pero por desgracia no podía disfrutar de todo eso por estar pensando en una sola persona.
Llegue hasta la zona residencial donde vivía el rubio y me estacione fuera de su casa. No había luces así que esperaba que si estuviera. Toque el timbre dos veces, mi mano temblaba. No, no era mi mano, era mi cuero entero.
Escuche los pasos tras la puerta. Tweek se encontraba vestido solo con un pantalón deportivo, de seguro estaba haciendo su rutina de ejercicios, estaba sudado y al verme sonrió. Mi mente podía odiarlo pero mi corazón comenzó a latir a mil por hora.
- Craig- trato de acercarse a mi pero lo pare con una mano alzada para que se alejara
- Solo venia a devolverte tu obsequio- le lance la llave que él tomo en el aire- gracias pero no puedo aceptarlo- me gire con intenciones de irme pero me retuvo del brazo
- Bebe, por favor no-no te vayas- su agarre era firme pero no me hacia daño
- Solo vine a traerte tu auto, suéltame
- Lo siento tanto- su voz era débil y quebrada- lo ultimo que quería era lastimarte y lo hice, no tengo excusa, pero mi entrenamiento esta formado para devolver los golpes y la verdad es que después de hacerlo me dolió tanto como a ti.
¿Era enserio? ¿se estaba disculpando por el golpe?, claro que me dolió y todo pero lo que realmente me había lastimado era otra cosa.
- ¿Solo te disculparas por eso?
- ¿de que hablas?
- Nada, si quieres que te disculpe por eso, pues esta bien. Ahora solo déjame en paz y no quiero volver a saber de ti por lo que me resta de vida.
Mierda, no podía contener las lagrimas que marica me he vuelto.
- Craig, si hablas por lo del almacén te puedo jurar que no es como tú piensas
- Claro, Kenny se cayo de boca en tu polla- me solté del agarre que ejercía el rubio y lo enfrente, no me importaba que me viera así
- Bebe no llores, me duele verte así- tomo mi cara con ambas manos y limpio las lagrimas que bajaban por mis mejillas- por favor déjame explicar
- Tienes 5 minutos.
Entramos a la casa y me senté en un sofá individual, a pesar que el rubio protesto para que me sentara con en él en el más grande. Me sirvió un vaso de agua, Tweek prefirió una taza de café.
- Bien comienza- le dije, él suspiro y comenzó
- Ese día fui a la cafetería porque Kenny me dijo que debíamos hablar de algo importante. Cuando llegue comenzó a amenazarme que si no aumentaba al doble su sueldo nos delataría, que sabia que nuestras salidas era porque teníamos una relación, estuve a punto de acceder pues ya sabes; podría ir a prisión por estar con un menor de edad seria mucha presión, me matarían o peor me violarían en grupo. Por suerte tengo mi faceta de actor y le dije que no tenia idea de lo que hablaba, que nuestras salidas eran porque te estaba entrenando como gerente, pues eras el hijo de unos amigos de mis padres. Lo despedí, por su insolencia. Cuando fui a la bodega para ver el inventario y hacer el pedido, mientras encontraba otro gerente para la sucursal, Kenny entro y me suplico que no lo despidiera que estaba dispuesto a lo que fuera, en eso se agacho, abrió mi pantalón y comenzó a chupármela
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¿Quien es tu papi?
FanfictionEn una sociedad de consumo tener lo último que ofrece el mercado se vuelve casi una necesidad, a veces las personas hacen cualquier cosa para obtenerlo incluso lo que nunca pretendieron dar. Advertencia: Lenguaje vulgar, violencia y escenas sexuales.
