Destino

23 2 0
                                    


       No saben las adversidades que pasamos, llegar aquí fue un reto. Mileva, prometo cuidar de esta pequeña como si fuera nuestra...

     Era un campesino como cualquier otro, trabajaba en una finca un sueldo digno; con una mujer que sinceramente no merecía, pero daría todo para que ella fuese feliz.

     Por la distancia que llevaba llegar a casa, calculo que eran alrededor de unas cuatro horas a pie y tan solo una y media en caballo. Recuerdo que comíamos poco por comprar un burro joven, que hoy en día nos produce un poco más, gracias a un sujeto que de casualidad decía que buscaba un burro macho para su hembra, quería crías y lo compartía si era necesario.

    Tuvieron dos, me quedé con la hembra y se la di a mí esposa, de ahí ella comenzó a vender flores en el pueblo y yo continuaba en la finca.

     Poco a poco todo fue creciendo, mí señor sabía que quería tener rebaños y me fue pagando con ello. Pasaron unos seis años para entonces.

     Tres años antes de que corrieran rumores de guerra entre el estado vecino y este.

     Mí esposa estaba a punto de darme mí segundo hijo. Como de costumbre salí en la mañana para ayudar a mí señor.
Llevaba unos treinta minutos en burro, cuando sonó el primer estallido de la provincia, unas personas que vivían  en ese trayecto gritaban por ayuda; me detuve, y fue ahí donde vi una mujer corriendo con su hija en brazos, salí a su
rescate.

    No podía hacer mucho, pero nada iba a impedir que las ayudara, la mujer estaba gravemente herida.

   -Cuida de ella por favor, tiene cuatro años.- suplicó

   -¿Y su esposo?, ¿no tienen a nadie?

    -¡Todos murieron!, ¡Fueron unas personas! malos hombres. Llegaron de repente en sus caballos, sacaron armas; no eran de aquí. ¡Por favor se lo pido cuide de ella!

   Asentí, ella sonrió con dolor y dijo: "vete, no quiero que mí hija me vea morir".

   La niña estaba en mis brazos llorando, gritando por su madre ya fallecida. Pero pensé en mí familia, forcé a Big a correr, no lo había hecho antes, pero la desesperación comenzó a invadir mi mente, a medida que me iba acercando al pueblo veía personas agonizando y muriendo por las heridas; algunos que estaban con vida sufriendo por sus heridas gritaban al verme: ¡Huye!, Pero no podía, mí mujer, mis hijos. Solo Dios sabe que pasará con ellos.

   El lugar estaba en llamas y varias casas envueltas en fuego, habían personas gritando por ayuda desde dentro mientras se consumían junto a los cimientos, pero era imposible ayudarlos.
¡Dios estoy siendo egoísta! Pero mí familia...
Las lágrimas caían, no podía, perder las esperanzas de que estuvieran vivos.

    Al llegar estaba un hombre fuera de casa, tenía una espada cubierta de sangre.

   -¿Qué haces aquí?- bramó el desconocido.

   -¿Mí esposa?- pregunté y él sonrió corriendo a mí encuentro.

     No sabía que hacer, pero tomé tierra y se la arrojé en los ojos. Estaban las tijeras que usaba mí esposa en el jardín y terminé clavándolas en su cuello con el forcejeo, volví a tomarlas y corrí dentro.
Mí esposa yacía en el suelo muerta al lado de nuestro hijo. Lloré como niño, los abrace a ambos, no pude protegerlos.
Sentí unas manos pequeñas y tímidas en mí espalda, era  aquella niña que me encargaron, haciendo un inútil intento de abrazar mi espalda, pero suficiente para hallar un motivo para seguir.

    -Tengo miedo...-me dijo.

    Besé a mí esposa y a mí hijo, a la niña la cargué. Tomé provisiones y le dije:

    -Pase lo que pase, cuidaré de ti.

    ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     Espero le haya gustado este fragmento
      Gracias a @AngelesYoris alías “Mamá Ángeles” por ayudar a que la escritura sea más fluida y ustedes puedan disfrutar del contenido.
   

Fragmentos: Relatos Cortos.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora