-Ya , ya, no llores más Jenn-me dice Marc- Voy a traerte un pañuelo.
Se levanta de mi lado y se va, me parece muy tierno el hecho de que vaya a buscarme un pañuelo, pero a la vez me deja atónita el hecho de que no haya contestado nada a lo que dije de que quiero estar con él, simplemente se levantó y se fue, sin decirme que él quiere lo mismo, sin darme un beso o siquiera una sonrisa, nada, sólo me pidió que no llorara más, me deja un poco curiosa que no me haya dado una respuesta, pero quizás todo está en mi cabeza, y solo estoy exagerando, tal vez, él de verdad está dolido por verme llorar, quizás solo traerá los pañuelos y nos sentaremos a planear el resto de nuestra vida juntos.
-Toma-me dice extendiéndome la caja de pañuelos.
-Gracias-le digo dándole una pequeña sonrisa, pero no hay ninguna reacción de su parte, ni siquiera vuelve a sentarse, increíble, que hice mal ahora?.
-Qué te gustaría que te prepare para almorzar?-me pregunta Marc luego de cinco minutos de silencio.
-No, no, no te preocupes, esta vez cocino yo, tu ya hiciste el desayuno es mi turno.-Me levanto y vuelvo a poner la caja de pañuelos en el baño mientras él me observa desde el balcón.
-No es necesario, yo también puedo cocinarte-dice.
-No te preocupes, es mi turno de impresionarte.
Digo y salgo de ese cuarto antes de que las lágrimas se escapen de mis ojos de nuevo, llego a la cocina y me pongo a mirar que hay en la despensa y en el refrigerador con lo que pueda trabajar.
Rápidamente defino el menú que cocinaré y me pongo manos a la obra. Al paso de una hora aproximadamente, ya todo iba estando listo, y de nuevo mi cabeza comenzaba a tener pensamientos sobre la extraña reacción de Marc, no dijo nada, le conté todo lo de Ojani, incluso lo último, lo que no le he contado a nadie, y a él no le importó, así como tampoco le importó que le hubiera dicho que si quiero estar con él. Todo este tiempo estuvo diciéndome que sería su esposa y cuando yo por fin lo enfrento y lo acepto, él me deja ahí, sola, sin responderme, fue como haberme lanzado a una piscina de agua congelada y mi compañero me dejo abandonada.
Sin prestarle más atención a mi intento fallido con Marc, termino de cocinar, sirvo todo, pongo la mesa y le aviso a Marc que venga a comer.
Él se sienta y actúa como si nada hubiera pasado, nos comportamos como si fuéramos un matrimonio de 20 años de casados que estamos acostumbrados a convivir. De nuevo temas triviales e insignificantes se filtran en nuestra conversación, cosas como trabajo, artistas que admiramos, tipos de música y películas favoritos, pero nada más, nada de nosotros ni de Ojani, nada de nuestro matrimonio, simplemente como si nuestra conversación del balcón no hubiera sido real, como si solo hubiera pasado en mis sueños.
Cuando terminamos de almorzar, me disponía a levantar la vajilla y lavarla, pero Marc me detuvo...
-No Jenn, deja las cosas así, ya llamé a alguien del servicio-dice Marc despreocupado.
-No es necesario Marc, yo puedo hacerlo, además me gusta, no tengo problemas con cocinar ni lavar ni nada por el estilo- le digo continuando con lo que estaba haciendo antes.
-Pero, si se supone que es nuestro fin de semana juntos, no deberíamos desperdiciarlo en la cocina, además, Anna cocina muy bien- dice él.
-Mejor que yo?-digo retadora.
-No, definitivamente no, tu comida tiene un sabor único, indescriptible, pero, Anna también cocina bien, estoy seguro que te gustará-continua él insistiendo.
-Bien...--digo cediendo-entonces, que hacemos?
-Podemos ver una película-dice Marc- o podemos ir a la playa, o podemos hacer cualquier cosa que su majestad desee...
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AMOR VERDADERO
Storie d'amoreEsta, es la historia de todo lo que tuvo que enfrentar Jennifer, para poder descubrir su amor verdadero y eterno, para poder alcanzar su felicidad y lograr ser lo que es hoy, es la historia de la luchadora, guerrera, fuerte, dedicada y apasionada q...
