Capitulo 3

2 0 0
                                    

Milagrosamente acabé rápido todo lo que tenía que hacer, justo a tiempo para buscar a Lucy en el ballet ¿Pero era apropiado ir? Digo, Nick quedó en retirarla y sinceramente no estoy de humor para pasar tiempo con él como le... ¡Diablos! Si, como le ha prometido él mismo a nuestra hija que iría a hacer ¡Maldición! ¿Por qué dijo que saldríamos los tres? ¿Por qué al menos no me preguntó si tenía cosas por hacer? O si yo quería hacerlo ¿No de ha puesto a pensar lo incómodo que me resulta estar cerca suyo?
Sólo suspiré. Estacioné el auto a unas cuadras y bajé colgandome el bolso sobre el hombro. Acercándome noté que Nick ya estaba allí, aún cuando faltaban unos minutos para que sea la hora de salida, él estaba sentado a un lado de la puerta con la espalda apoyada en la pared y la vista como perdida hacia adelante. Apenas me vió llegar se levantó quedando en silencio viendo al suelo, como si algo le impidiera verme a los ojos.

-¡Mami!-

La voz de Lucy nos hizo girar la vista a la entrada al mismo tiempo. Me agaché para darle un abrazo a mi hermosa niña con un beso en la mejilla, viendo después como se giraba hacia Nick y éste la cargaba en brazos dándole vueltas mientras ambos reían. Lo que llamó mi atención fue como las madres e incluso la profesora veían enamoradas la escena ¿Qué nunca han visto a un padre riendo con su hija? Y si vamos al caso, éste no sería el caso más romántico y tierno, si lo conocieran perfectamente a Nick sabrían por lo que hemos pasado estos últimos años.
Nick me sacó de mis pensamientos luego de preguntarle a Lucy si quería ir a Mc Donalds, el entusiasmo de ella puedo asegurar que se sintió de aquí al mismo fin del mundo.

-¿Iremos los tres?- sonrió

-bueno...- susurró Nick

-si cariño- hablé

La mirada de Nick era de sorpresa -en verdad se lo veía muy sorprendido- mientras que Lucy no dejaba dar pequeños saltitos de la emoción.
Finalmente nos dirigimos al auto, acomodé a la pequeña en su silla y subí del lado del acompañante después de que Nick se ofreciera -e insistiera- en conducir. Iba todo en silencio, hasta que Lucy pidió si podía ponerle un poco de música, lo cuál me hizo dudar en un comienzo... ella escucha las canciones de su padre, de Nick, desde bebé le había puesto sus canciones en el reproductor y cuando comenzó a caminar ha sido gracias a los videos musicales que solía ponerle en la televisión. Pero lo hice, encendí el reproductor del auto y comenzó a sonar el CD que estaba puesto.

-¿Esos son...?- preguntó Nick

-si- interrumpí viendo adelante -es la música favorita de tu hija-

∆NICK∆
¡Vaya! No creí que mi propia hija fuera mi mayor admiradora, eso sí que me sorprende aunque me emociona en verdad ¿Saben? Todas las canciones las he compuesto sólo pensando en ella y en Jenna ¡Maldita sea! ¿Cómo pude ser tan estúpido de creer en las palabras de Nicole? ¿Cómo pude caer en sus manos aquella maldita noche en el bar? Bueno, si me pudiera defender admitiría que estaba un poco pasado de copas, pero eso nadie me lo creería así como no me creerían que fue ella quien se ha aprovechado de mi estado en aquel momento... mejor me olvido del pasado y me concentro en lo más importante: recuperar a mi familia.

DecisionesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora