Las fuertes carcajadas de un grupo de borrachos hacía retumbar toda la casa, aquel pequeño niño que yacía intentando consiliar el sueño en su oscura habitación fue inesperadamente interrumpido por el suave sonido de su puerta abriéndose. Tuvo miedo, no quiso abrir los ojos hasta que sintió una mano pesada sobre su hombro. Lo vio, era él, el extraño amigo de su padre que no le daba buena espina, mirándolo fijamente con una enorme sonrisa. El niño saltó en su lugar y comenzó a temblar de miedo.
-No tienes de qué asustarte- susurró con un olor penetrante a alcohol en su aliento - Esto va a gustarte tanto como a mí- continuó mientras se abalanzaba sobre el niño.
Él quiso gritar, quiso golpearlo, pero se sentía débil y el esfuerzo por soltar su agarre era en vano.
Fueron menos de diez minutos de entero placer para ese hombre repugnante y más de ocho años de sufrimiento para aquel niño.
Nadie preguntó por la sangre al día siguiente, nadie se dió cuenta, nadie preguntó que le pasaba. Él mismo se encargó de desaparecer su ropa, sus sábanas. Y fue hasta su mejor amigo, entre un fuerte llanto aquel inocente niño sólo pudo decir "Un hombre me hizo mucho daño anoche y aún me duele"
[...]Luego de desperezarse completamente en la casa de su amigo Jimin se despidió y arribó para su casa que finalmente, solo estaba a unas doce cuadras. Estaba preocupado, temía lo que le esperaba cuándo llegara, luego de estar haciendoce la idea ya se encontraba frente a la puerta. Suspiró fuertemente y posó su mano sobre el picaporte para abrirla.
- ¡Pero miren quién llegó!- Dijo su padre sarcásticamente - ¿No te parece algo tarde?- se levantó de su aciento para seguir a Jimin.
Él joven no quería problemas realmente pero sabía que los tendría aún si no decía nada, entonces sólo se plantó frente a la escalera con la mirada baja.-¿No vas a decir nada?- preguntó buscando su mirada.
- Yo...lo siento, no esperaba llegar a esta hora, no quise preocuparlos- dijo en vos baja, las manos le temblaban.
-No quisiste qué? Oh pobre niño no era su intención- más sarcasmo -Quien sabe qué estuviste haciendo por eso vienes a éstas horas- subió su tono de voz, Jimin sabía a qué se refería, sabía lo que trataba de decir.
La madre del pelinaranja bajó rápidamente para ver la escena de todos los días -Por favor no lo regañes, yo le di permiso ayer para que saliera con sus amigos- intentó ayudar pero logró todo lo contrario.-¡Amigos! Lo sabía, ¿Ahora mientes a tu madre? Estuviste con un hombre ¿Cierto? ¿Es tu novio? Aunque viniendo de un "Bailarín" no me extrañaría que estuvieses con más de uno!- comenzó a gritar y Jimin no podía hacer más que escuchar el mismo discurso de todos los días, aún así las lágrimas caían y rodaban sin parar sobre su rostro, porque después de todo, le dolía. Dolía que su padre desprecie tanto lo que él era, fuera de todas sus exageraciones, sí amaba el baile y sí le gustaban los hombres...
No pasó mucho luego, la señora Park logró controlar a su enfurecido esposo y Jimin fue directo a enserrarse en su cuarto.
¿Por qué tenía que pagar un precio tan alto por su felicidad? ¿Por qué era tan difícil de aceptar que él no era como los demás chicos?¿Por qué las cosas se daban siempre de esa manera?
Él no se cuestionaba a sí mismo, porque aceptaba plenamente lo que le hacía bien y lo que hacía latir su corazón. No podía negar lo que el alma le pedía, no podía negar lo que él era y por fortuna, nunca lo hizo...
∆∆∆
Era lunes, día de volver a levantarse temprano, día de volver al instituto. Hoseok estaba con pleno ánimo, pasó un poco más de tiempo en la ducha, se hechó la "Colonia Especial" que usaba sólo en ocaciones especiales, había planchado precavidamente su uniforme, se peinó con cuidado. Se aseguró de estar perfecto, y lo estaba. Alegre bajó por las escaleras y se dirigió hacia "el amor de su vida" o en otras palabras al instituto.
Lo volvió a encontrar en el camino -¡¡¡Tae Hyung!!!- gritó desde la distancia, éste se dió media vuelta y sonrió tiernamente al verlo correr hacia él.
Era extraña la manera en que HoSeok se había enamorado "tan de golpe" pero era más estraña la forma en que la sonrisa cuadrada del joven Tae Hyung podía hacer girar el mundo de Jung Ho Seok y en verdad que lo hizo esa vez porque tropezó enormemente sobre la acera.
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Por Siempre Jamás [Yoonjin]
FanfictionYoongi quién había pasado una niñez amarga deberá enfrentarse a sí mismo, a la vida y en ocaciones, a la muerte... En su camino conocerá todo tipo de personas y en especial a un chico quién le hace cambiar de espectativas, sin antes dejarlo profun...