Capítulo 5

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- Esta cicatriz te la hiciste cuando teníamos 10 y fue por tirarte de un risco al río; son todas ¿verdad?

- Ok, te acordaste de casi todas las cicatrices que me hice en la infancia; vere si lo hago mejor.

- No lo creó, Neno.

Hoy era viernes y teníamos el día para los dos solos, agradezco que Nannett no tenga que ir a clases los viernes.

Estábamos en su habitación hablando, recordando y contando lo que hemos echó con nuestra vidas. De un momento a otro nos pusimos a ver nuestras cicatrices y el que recuerde mas de la mitad no tiene que cocinar ni fregar hoy.

- Dame tu pie - se arregló en la cama y me estiró el pie derecho; con mi dedo índice toque el dorso de su pie - este fue por meter el pie en la verja de la casa de abuelita Mami; por este fuistes en chancleta a la escuela por que te cosieron - seguí mi recorrido por su pierna, subiendo hasta la rodilla - esta especie de mancha con la cicatriz fue por que pistolina te mordió.

- Solo me mordió por que estaba recien dada a luz y protegía sus cochorros.

- Como tu digas - tome su otra pierna y me pose en su rodilla - esta fue por la caída en bicicleta.

- Nada mal pero aún no terminas.

- Lo se, acuestate en la cama - le subí el suéter y señalé su ombligo - esta fue una marca de la varicela que nos dió y este lunar era mas chico - subí a su costilla y no vi la marca que se hizo por caer de un árbol, en vez de esa estaba una redonda igual a una moneda de 5 centavos, como... de una de bala; iguales las que tenía mi padrastro, algo dentro mío se rompió, me llene de mucho dolor; me coloqué encima de ella, acorralando su cuerpo con mis mano - Nannett, explícame esta herida - no tenía escapatoria, tenía que responderme; solo espero que no entre nadie o mal intepretarián esta situación.

- Neno yo...

- Dime la verdad o no te dejaré escapar - la miré directamente a los ojos, no soy dominante pero en estos casos no me limitó.

- Está bien, escucha y no digas nada mientras te cuento todo, presta mucha atención por que no lo repetiré entendiste - solo acento con la cabeza - esta bien - un llanto de parte de ella se aproximaba - todo sucedió un año después de que te fuistes.

No podía creer todo lo que ella me contaba, estaba atónito ante su historia y no solo por el cáncer.

Quise llorar por todo lo que me dijo, era demasiado para procesar. Estába sufriendo sola durante todos estos años y no estaba para darle mi apoyo, sostenerla en sus tropiezos.

Mi rencor, odio y decepción hacía mi madre creció; durante todos estos años, me alejó de né né y gracias a eso ella tuvo que pasar todo sola.

- Perdón - me tiré a su lado, le di un fuerte abrazo - Perdón por hacerte hablar del tema.

- No importa, igual, pensaba contarte todo - se limpiaba las lágrimas y creó que los mocos con mi suéter.

- Sabes algo, odio a mi mamá.

- ¿por qué?.

- Por alejarme de tí, si solo hubiera estado, nada de esto te hubiera pasado.

- Neno - se sentó - no debés odiar y menos a la que puso la mitad de sus cromosoma para hacerte.

- Como no odiarla, mi vida fue un asco durante mi crecimiento, me alejó de tí - tomé su rostro con mi mano izquierda - ella sabía lo importante que eras para mí; el amor que nos teníamos, que nos tenemos, no le importe - no aguante más y dejé que mi dolor saliera

NannettDonde viven las historias. Descúbrelo ahora