Rosio
Creo que debería ir a ver a la psicóloga de la escuela. Esto es muy raro, no puedo dejar de pensar en lo que vi, fue muy claro, lo vi todo ¿Cómo podría ser una alucinación? eso seria imposible, no estoy loca, o si, creo que debería dejar de indagar sobre esa chica, eso es malo para mi, ya mejor me duermo.
Hoy es un día normal, pero siento que Ale se pone nerviosa cuando estoy cerca, lo más seguro es mi imaginación. Estamos en el laboratorio de ciencias y estoy en un grupo con ella, pero todavía estoy pensando en lo que vi. Quedamos de juntarnos en la casa de Ale después de clases para terminar de planear el proyecto de feria.
Luego de la reunión Ale y yo nos volvimos más unidas, hacemos tareas juntas, vamos de compras, a la heladería, entre otras cosas de chicas.
-
Hoy es viernes, Ale y yo bautizamos este día como: "El día de las locas vecinas". Todos los viernes nos juntamos en mi casa o en la d ella para hacer locas pijamadas. El día de hoy toca en su casa, yo compré unos bombones de chocolate para probarlos juntas.
Suena el timbre de su casa y ella abre la puerta. Esta noche tenemos la casa sola para las dos, porque su madre está en un viaje de negocios y su hermano en casa de un amigo. Esto se va descontrolar.
Cantamos, comimos, lloramos, jugamos, hablamos, corrimos, peleamos con almohadas, nos maquillamos, nos hicimos bromas pesadas, nos pintamos las uñas y todo lo que dos adolescentes pueden hacer. Son las tres de la mañana y ya casi nos estamos durmiendo sentadas, pero recuerdo mis bombones y los saco de la mochila. Dicen que el chocolate te pone imperativa.
Es una caja enorme con veinte bombones, de los cuales yo me comí 18 y Ale solo se comió dos, lo más extraño de todo es el hecho de que no recuerdo nada, solo recuerdo que estaba hablando con Ale y vi un anillo muy brillante en su mesa de noche, era muy brillante, parecía de oro, con un diseño de un ojo. Tenía que tocarlo. Toqué el anillo, pero después de eso solo recuerdo que tuve un sueño muy extraño.
Ale
Esta chica me cae bien, ni pensar que solo me acerqué a ella para convencerla de que estaba loca, lo cual funciono muy bien. No entiendo de donde saca tanta energía para moverse tanto, es muy imperativa.
Trajo una gran caja de chocolates. Debería ser ilegal que vendan tanto chocolate en una sola caja. No puedo creer que se haya comido 18 bombones, yo me comí dos y ya me avía empalagado. Esta chica se me hace parecida, siento que se parece a la yo de antes, la que tenía sueños, la que era normal y eso hace que sienta nostalgia y que odie lo que sea que soy ahora.
Me he percatado de que Rosi para de hablar y que se queda embobada con un anillo en mi mesa de noche, pero ese no es cualquier anillo, NO, NO, NO, es un anillo de oro que me regaló mi padre antes de morir y no es un anillo normal.
Estoy tan perdida con los vagos recuerdos de mi padre, que no me doy cuenta que Rosi toma el anillo. Dos segundo le tomo para que sus ojos dejen de ser cafés y se tornen blancos, no grises, literalmente blanco e inhale profundo como si un demonio la había poseído, pero no era eso, claro que no, eso era lo que yo reconocía como una visión.
Espero que sea su primera vez y así le puedo mentir más fácil, efectivamente era su primera vez, lo sé porque después de cinco segundos en la visión ella se desmayó. Le recogí del piso y admito que aunque tengo una fuerza sobrehumana, ella pesa mucho más de lo que yo pensaba. La acomodo en mi cama y pienso en la mentira perfecta. Ya es hora de dormir.
Cuando me despierto Rosi tiene una cara de terror y está un poco asustada.
-Oye, ¿Viste un fantasma o qué?
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Mi pequeña obsesión
RandomEsta es la historia de una chica de 16 años, la cual tiene una "pequeña" obsesión con su vecina. Esta chica se dará cuenta de muchas cosas del pasado, descubriendo algo que nunca le pasó por la cabeza, porque estaba tan obsesionada con su vecina que...