Después de que Ainoa se los llevara, miré hacia la puerta y se iba con Glupglup.
Pero Marmar seguía allí. Y después de que se fueran, él subió.
Me puse contenta al saber que lo vería un rato más.
Se sentó, solo, en las escaleras que llevan al edificio donde está mi clase y la suya. Y donde a veces se sientan los dos, cinco minutos antes de que suene el agudo timbre, para volver a clases después de media hora de descanso.
Me dijeron que fuera.
Pero mis pies se quedaron clavados en el suelo y no se movían.
Así que mi cabeza, dirigida a mis amigos, giro hacia la izquierda y la derecha, haciéndoles sabes que no iba a ir.
[...]
No he hablando con Cara Chocolate desde hace 4 dias.
Odio que me hable como sí no tuviera novia. Así que prefiero que no me hable.
[...]
Sólo espero que estas tres semanas pueda disfrutarlas.
***
Aquí tenéis el capítulillo. La de la foto soy yo, espero que no os traumeis JAJA. Os quiero cielos. Besos xx.
Nat.
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Cara Chocolate.
Ficção AdolescenteUna pequeña, pero verdadera, historia donde podrás leer todas las maravillas y pesadillas de Él.
