Mis días se habían vuelto rutina. Me levantaba a las 6:00 am por el molesto ruido de la alarma. Me preparaba para ir a la escuela y una vez allí caminaba como alma en pena por los pasillos. Aunque muchas veces mi día cambia por el idiota de Austin se empeñaba en molestarme. Él ha sido mi única compañía en estos días y aunque jamás lo admitiría en voz alta podría ser lo más parecido a un amigo en estos momentos.
-¿Siempre vas a tener esa cara de amargada?- dijo parándose frente a mi casillero
-¿Acaso tienes como meta molestar a Skyler todos los días?- contesté de vuelta cerrando mi casillero
-¡Vamos! Sabes que en el fondo me tienes un poco de cariño- dijo con una sonrisa de niño bueno
Negué con la cabeza sonriendo y comenzamos a caminar hacia el salón de clases. Él tomó asiento a mi lado, cómo últimamente solía hacer y yo no dije nada ya que hace unos días me había dado por vencida de intentar convencerlo de buscar otro lugar para sentarse.
No pude concentrarme en toda la clase gracias al chico junto a mí, que no dejaba de hablar de cualquier cosa excepto de algo relacionado con el material. Varias veces el profesor lo amenazó con llevarlo a la oficina del director si no se callaba, pero eso solo funcionaba para que se callara por unos minutos y luego volviera a hablar.
Yo solo respondía a todo lo que decía con: si, no, ajá y cállate, pero él seguía hablando como si no lo dejaran hacerlo en su casa.
Dios este chico es exasperante.
Al sonar el timbre recogí todo rápido y salí de allí, intentando deshacerme de Austin aunque sea por unos minutos. Necesitaba un descanso de él o la cabeza me iba a explotar en cualquier momento. Al menos esta clase no la tomaba con él. No lo vi por ningún lado así que suspire aliviada y me dirigí hacia mi próxima clase.
Mi celular comenzó a sonar y en la pantalla apareció un número desconocido.
Fruncí el ceño y simplemente rechacé la llamada porque no solía contestar el teléfono si no lograba reconocer el número, pero cuando la persona llamó por cuarta vez contesté.
-¿Hola?- contesté un poco insegura
-¿Sky?- no contesté- soy la mamá de Dylan
Sentí que mi corazón se paró por un segundo y el miedo de que algo le haya pasado me invadió.
-¿Dylan está bien? - no pude evitar preguntar
La escuché suspirar y mi miedo incrementó.
-El está bien- sentí que volví a respirar con normalidad - pero su vuelo sale en dos horas
Me quedé en silencio, intentando procesar lo que acababa de decir. Dylan se iría, era algo que ya sabía, pero que me dijeran que se iría hoy y nunca más lo volvería a ver era como apretar la herida.
- No se que habrá pasado entre ustedes dos- dijo al ver que no respondía - pero creo que deberías despedirte
No, no podía. Si iba donde él y me volvía a tratar como la última vez que hablamos terminaría de romperme por completo.
- Gracias por avisarme señora, pero creo que Dylan dejó muy en claro que no quería verme la vez que fui a su casa- dije sintiendo un amargo sabor en la boca
-Bueno no voy a presionarte, pero si cambias de opinión espero que no sea demasiado tarde -dijo para luego colgar
Suspire y entre a mi próxima clase, intentando no pensar en que el chico que quería y a la misma vez odiaba se iría para siempre, pero me fue imposible. No lograba concentrarme en lo que el profesor decía y solo miraba el reloj viendo como la hora en que Dylan se subiría a ese avión se acercaba.
Cuando ya no no lo pude soportar más me levanté del asiento y salí de ahí como una bala sin importarme que el profesor decía que volviera a mi asiento.
Comencé a caminar para salir de la escuela y visualicé a Clara y a Peter casi comiéndose junto al auto de este último. Sin pensarlo dos veces me acerqué a ellos, carraspee haciendo que se separaran.
Clara me miró sorprendida, pero ni siquiera me moleste en saludar ni nada solo dije lo siguiente:
-Necesito un favor...
_______________
El camino fue en silencio quizás porque Clara no tenía idea de que decirme, yo porque estaba demasiado ocupada mordiéndome las uñas y Peter quizás se sentía incómodo por el silencio que reinaba en su auto.
Peter no había estacionado bien el auto en el terminal donde dejan y recogen personas del aeropuerto cuando me baje del coche. Corrí dentro del aeropuerto y comencé a buscarlo con la mirada. Ya solo faltaban unos treinta minutos para que su avión despegará, quizás ya lo habían hecho pasar a sentarse.
Sentía un nudo en la garganta y las lagrimas picar en mis ojos.
Había llegado demasiado tarde.
Cuando estuve a punto de darme por vencida lo vi...
Estaba despidiéndose de su mamá y hermana. Su mamá tenía lágrimas en los ojos y su hermanita tenía cara de no entender lo que estaba pasando. Su padre se acercó a ellos y le dijo algo a Dylan haciendo que se separará de ellas y fuera por su maleta.
Por una razón no podía moverme de mi sitio y solo me dediqué a mirar cómo caminaba hacia el guardia que pediría su boleto de avión, pero el paró un momento y se dio la vuelta como si estuviera buscan algo.
O a alguien...
Sus ojos chocaron con los míos y sentí que dejé de respirar, mi corazón comenzó a ir a mil por hora y mis manos comenzaron a sudar. Pude ver cómo miles de sentimientos cruzaron por sus ojos, pero desaparecieron tan rápido tan como llegaron y sin si quiera darme tiempo a acercarme, se dio la vuelta y entró desapareciendo de mi vista.
Sentí como las lagrimas corrían por mis mejillas y supe que venir aquí solo para verlo ir había sido una mala idea.
Volví al carro de Peter sin poder dejar de llorar y Clara al verme así corrió hacia mi y me abrazó mientras sobaba mi cabello y pedía que me calmara.
Este fue el peor adiós de la historia.
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Mrs. Sarcástica
Teen Fiction-¿"Mrs. Sarcástica"? Que nombrecito-se burló-a mi me decían el rey del sarcasmo -¿de verdad?-fingí estar emocionada- espera...¿te pregunté? _________________ Portada hecha por: Iamalidru
