Llegue a casa y sin saludar a nadie subí corriendo las escaleras hacia mi habitación y me encerré allí. Las palabras de Dylan se reproducían en mi mente una y otra vez...
Despierta linda yo sólo quería estar contigo para que luego vieras como se siente que te traten como mierda.
No podía creer que se haya acercado a mi solo por una venganza. Pensé que realmente sentía algo por mí, pero era obvio que no y ahora que se iba a ir con su padre quiso encargarse de destruirme antes de marcharme.
Solo esperaba no tener que verlo más. No tenía idea de cuando se iría, pero esperaba que fuera lo más pronto posible y no encontrarme con él en ningún lado. Solo quería que desapareciera de mi vida y poder borrarlo de mi mente, pero sabía que eso sería casi imposible.
No sé cuanto tiempo había pasado abrazada a mi almohada y mirando hacia la nada cuando la puerta se abrió y Jeremy se asomó por ella.
-Jeremy no estoy de humor- dije limpiando mis lágrimas
-Mamá dice que bajes a cenar- lo escuché decir, pero no quise mirarlo
-No tengo hambre-contesté encogiéndome de hombros
Sentí como la cama se hundía a mi lado y aparte la vista de la ventana, encontrándome con los ojos azules de mi hermano que me miraban con preocupación.
-¿Qué pasa?- preguntó, pero solo me encogí de hombros y volví a mirar la ventana
-Nada- me limite a decir con un hilo de voz
Sentí como una lagrima corría por mi mejilla. No quería hablar, sabía que si lo hacía comenzaría a llorar de nuevo y ya estaba cansada de hacerlo.
Él suspiró y cuando pensé que iba a seguir insistiendo simplemente se levantó y salió del cuarto.
Al poco rato mi hermano volvió a subir. Esta vez con un pote de helado, dos cucharas y unas películas en la mano. Sin decir una palabra puso una película y se acostó a mi lado en la cama. Abrió sus brazos y sin pensarlo dos veces me acurruqué en su pecho.
Pasamos toda la noche viendo películas, comiendo helado y haciendo comentarios acerca de lo tontos que eran los protagonistas, pero en ningún momento volvió a preguntar qué me pasaba.
No sé en qué momento me quedé dormida, pero me desperté en medio de la noche. Jeremy estaba a mi lado dormido y la televisión seguía encendida. Me levanté para apagarla y buscar una pijama para tomar una ducha.
Intenté no pensar lo ocurrido con Dylan, pero prácticamente era imposible.
Y pensar que hace unos días ambos habíamos confesado que nos gustábamos y ahora él se iría y confesaba que me odiaba ¿Cómo podía cambiar todo en tan poco tiempo?
Sería más fácil odiarlo. Quisiera hacerlo para que este horrible dolor en mi pecho desaparezca, pero no podía. Una parte de mí quería que todo esto fuera solo una pesadilla o una mala broma.
Una vez fuera del baño me dirigí de nuevo a la cama, me acosté allí y cerré los ojos. Pasaron minutos quizás horas hasta que por fin pude conciliar el sueño.
_____________
Creo que nunca me había sentido tan sola estando en la escuela. Primero se arruinó mi amistad con Clara, pero tuve a Dylan para hacerme compañía, pero ahora que él no estaba no tenía a nadie con quien hablar.
Al menos no me lo había encontrado durante todo el día. Muchas personas estaban murmurando que se había dado de baja de la escuela. Por un lado, eso me reconfortaba, pero por el otro (ese lado estúpido y masoquista) tenía la esperanza de volver a verlo y se aterraba con la idea de que ahora mismo podría estar montándose en un avión y no lo volvería a ver nunca.
Me senté en una mesa vacía del comedor y comencé a comer o al menos lo intenté, pero a penas podía probar bocado, así que me limite a jugar con mi comida.
-¿Por qué tan sola princesita?- rodé los ojos
Hoy no por favor.
Alce la vista de mi comida para encontrarme con la mirada del chico ojiazul que al parecer se había propuesto como meta molestarme durante todo el semestre.
-Hoy no Agustín- dije volviendo mi mirada a la bandeja
-Es Austin- dijo tomando asiento frente a mí sin que lo invitara-escuché que tú amigo no volvería a la escuela- dijo llevándose una papa a la boca
Por su tono de voz juraría que se estaba burlando y quizás en otra ocasión le contestaría con una de mis típicas contestaciones sarcásticas, pero esta vez no tenía ánimos de pelear.
-No me importa la verdad- fue lo único que dije
Él me miró con una ceja alzada, pero decidió no decir nada, cosa que agradecí. Siguió comiendo en silencio y a pesar de que no decíamos nada y no era mi persona favorita en el mundo se sentía bien tener algo de compañía.
- Bueno pues si tú amigo ya no va a estar más en esta escuela no dudes en venir conmigo si quieres hablar con alguien-dijo levantándose de su asiento y guiñándome un ojo
Lo vi marcharse y suspire.
Necesito otro tipo de compañía.
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Mrs. Sarcástica
Novela Juvenil-¿"Mrs. Sarcástica"? Que nombrecito-se burló-a mi me decían el rey del sarcasmo -¿de verdad?-fingí estar emocionada- espera...¿te pregunté? _________________ Portada hecha por: Iamalidru
