18. LA NIÑA DEL HOTEL

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LA NIÑA DEL HOTEL

Mi nombre es Clara, me encanta asustar a los huéspedes que vienen.

Hoy llego una señorita muy hermosa, cabello negro, piel muy blanca, labios rojos como la sangre, es tan bonita y lleva un bebe es su vientre.

Desde que llego siempre la observo por las noches, como quisiera que fuera mi madre.

Ahora estoy jugando en los pasillos del  hotel y por mi lado pasa una señora con su hijo, el niño me mirara asustado, yo me rió de él y lo empiezo a dar de pellizcos, él se pone a llorar y su madre le dice: QUE TE PASA JUAN MANUEL?

El niño le contesta: MAMI ESA NIÑA ME ESTA PELLIZCANDO Y SE ESTA RIENDO DE MI.

Su madre toma de la mano a su hijo y se apresura para llevarselo, a mi me causó mucha risa pero luego me puse a pensar que el niño tenia una madre que se preocupaba por él.

Me fui a la habitación de aquella bella mujer embarazada, quise ver que estaba haciendo.

Estaba sentada en su sofá tejiendo una ropita para su bebé, su bebe estaba apunto de nacer, tenía mucha envidia de ese bebé, quería tomar el lugar de aquel bebé, así que me puse a pensar de como lo haría.

Era muy difícil pensar en eso, todas las noches me ponía a caminar por los pasillos, muy enfurecida ya que no lograba encontrar una forma de como tomar el lugar de ese bebé.

Un día que estaba sentada en un rincón del hotel muy pensativa, vi que el niño que molestaba la otra vez estaba mirándome fijamente, eso me molestó que me pare y me dirigí hacia él, le dije de porque me miraba de esa forma y el niño me contesta:

- MI MAMI DICE QUE TU NO EXISTES QUE ERES UN PRODUCTO DE MI IMAGINACIÓN.

Yo me reí y le empecé a dar de pellizcones al niño, este gritaba que lo dejara tranquilo pero yo solo me reí mas y no pare de molestarlo, hasta que el niño grita diciendo: TU NO EXISTES, ESTAS MUERTA, DE SEGURO NADIE TE QUERÍA.

Eso me enfureció que lo empuje y me fui de ahí, él tenia razón yo estaba muerta, mi madre era una alcohólica que nunca se preocupó por mí, un día que yo estaba jugando en los ascensores me caí en uno que estaba malogrado, mi madre ni siquiera se había dado la molestia de buscarme que tan solo agarró sus cosas y se fue, todos creyeron que yo me había ido con ella.

Nadie me buscó, mi cuerpo ya todo huesudo se encuentra al fondo de este ascensor malogrado, y los dueños para no gastar en arreglarlo solo empareraron la puerta para que nadie sufriera un accidente sin enterarse que yo estaba ahí.

Por eso mi alma esta penando en este hotel hasta que alguien me encuentre, pero yo no quiero que me encuentren me divierto mucho molestando a los huéspedes.

Aunque ahora quiero ser aquel bebé que va nacer y que esa bonita mujer sea mi madre, y ya se como lo voy hacer, espero que me salga bien.

Mientras que llegué  el momento, me seguiré divirtiendo con ese tonto niño, lo estuve buscando pero no lo encuentro donde se habrá metido.

Baje a recepción y ahí estaba el niño, el me miró y se asustó mucho que fue donde su madre y le dijo que ahí estaba yo, que quería hacerle daño, su madre desesperada pidió que bajaran sus cosas lo mas rápido posible que ya no quería estar ningún momento mas aquí.

Ese día el niño se fue con su madre, me entristeció no volver a ver a aquel niño pero ya otro llegaría.

Por fin había llegado el momento, aquella bella mujer iba a tener a su bebé, como la fuente ya se habia roto llamaron a una partera, mi plan era que cuando el bebe naciera yo me iba a apoderar de su cuerpo antes de que él se diera cuenta.

Ahí estaba me introduje en su cuerpo tomando su lugar.

Estaba naciendo por segunda vez, aquella bonita mujer era mi madre, me cargó en sus brazos y me miró con una mirada tierna.

Esta vez todo seria diferente, sería amada y me cuidarían con mucho amor, todo estaba perfecto mi nueva madre me daba de lactar y me abrigaba bien, estaba muy feliz hasta que algo me empujó del cuerpo botandome de ahí, había vuelto a ser un espíritu, ese bebé había recuperado su cuerpo.

Eso no era justo yo quería estar ahí, así que intente regresar pero no pude ya que el bebé no me lo permitía, había perdido mi oportunidad pero no dejaría de estar a lado de la bonita mujer y deshacerme de ese bebé.

Cada noche me acercaba a la cuna de ese bebé, trataba de entrar en su cuerpo pero no lo lograba, él ya lograba verme y se reía de mí.

Yo le gritaba diciéndole: DE QUE TE RÍES FEO BEBÉ.

Él no comprendía solo me miraba y sonreía, me parecía tierno que lo cargue y empece a darle vueltas, eso le gustaba mucho, de pronto entra la bonita mujer y nos mira muy asustada, empieza a hablar:

-POR FAVOR QUIEN QUIERA QUE SEAS NO LE HAGAS DAÑO A MI BEBÉ, POR FAVOR DÉJALO EN SU CUNA.

Ella no podía verme, por eso estaba asustada, solo deje al bebé en su cuna y me fui.

Cada noche iba a ver al bebé para jugar con él, pero en una de esas noches vi a un hombre de capa negra, no se podía ver su rostro, pero notaba que observaba a aquel bebé, en eso este hombre me habla diciéndome:

--Niña se que estas ahí y se que has querido tomar el lugar de este bebé, yo soy la muerte y he venido por el alma de este bebé, su vida era corta, pero tenía derecho a conocer a su madre y ver lo poco de este mundo, es por eso que no te permití quedarte con su cuerpo, pero ahora que él ya no puede estar aquí, me permite que tu lo ocupes para que vivas una nueva vida.

Yo llore porque no quería que el bebe se fuera, pero aquel hombre me dijo solo tendrás esta oportunidad y sacó el alma del bebé y se lo llevó, tenía que entrar en ese cuerpo antes que se enfriara y fuera inútil.

Ya tengo 6 años y mi mami me cuida mucho y me da mucho amor, no recuerdo mucho de lo qué pasó, pero cada vez que caminamos por el pasadizo de este hotel hay una pared que me llama la atención, no se porque pero siento que necesito hacer algo.

Un día que mami estaba en el cuarto yo salí a jugar en el pasadizo y me encontré con un joven que me miró raro, él se acercó y me dijo que yo me parecía a una niña que lo molestaba cuando era niño y que siempre estaba cerca a esa pared, donde yo estaba jugando.

Al tocar la pared sentí una ventilación, se lo dije a aquel joven y él se asomó a ver, luego mandó a traer a unos del personal del hotel, estos empezaron a destrozar la pared y ahí había un ascensor abandonado, el joven les dijo que a dónde llevaba este ascensor, los del personal no sabían así que llamaron al dueño.

Al llegar el dueño dijo que solo llevaba a un sótano que estaba en abandono, yo me acerque y dije que había alguien ahí.

Todos me miraron y solo sonrieron, menos el joven que quiso bajar pero el dueño dijo que era imposible ya que no había como, el joven pidió sogas y bajó.

Cuando lo subieron el tenía en sus brazos el esqueleto de una niña, todos se quedaron asombrados, menos yo que me sentía feliz, no se porque pero era algo raro que sentía, en eso mi madre sale y me mete para la habitación.

Me entere que aquel joven le había dado sepultura a esa niña, eso me puso contenta.

Mi vida la sentía perfecta con una madre muy bonita que cuidaba de mí, ahora si me sentía muy bien.



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