Peridot y Lapis salieron corriendo lo más rápido que pudieron hacia el bosque. Peridot tropezaba constantemente con ramas, lo que la estresaba ya que no podía mantener el silencio que ella esperaba. Finalmente, se detuvo y se escondió lentamente detrás de un árbol y procedió a escalarlo, para "camuflajearse" con las ramas del árbol.
Ella se puso cómoda e intentó verse lo menos posible. Era un árbol muy grande. Después de todo, utilizaron un poco de tecnología para hacer crecer un bosque cerca del granero. Eso causó que los árboles fueran más grandes de lo normal. Peridot se puso cómoda y mientras esperaba, empezó a pensar. Después de todo, estaba en un árbol y no podía hacer mucho. Pero la tranquilidad que había conseguido se vio interrumpida por Lapis, que estaba volando y a punto de aterrizar en el mismo árbol.
Peridot: Lazuli, escóndete. Steven te encontrará.
Lapis, con una sonrisa en el rostro, se metió en el árbol y se puso cómoda. Peridot notó que había algo extraño, ya que notó que Lapis estaba sonrojada y su cuerpo temblaba como si estuviera a punto de realizar algo un tanto exagerado.
Peridot: Okay, Lazuli, ¿qué tienes?
Lapis: ¿A qué te refieres?
Peridot: Últimamente estás actuando muy extraño y me empieza a preocupar.
Lapis: ¿De qué hablas? Soy la Lapis de siempre.
Peridot: No es verdad. En los últimos días has estado actuando como ahora.
Lapis: No te entiendo. (Aparta la mirada)
Peridot: LAZULI, NO ACTÚES COMO SI NO SUPIERAS.
Se hizo un silencio muy incómodo entre ellas. Peridot estaba un poco molesta por cómo Lapis estaba pretendiendo que no está ocurriendo nada con ella. Pero Lapis, a diferencia de Peridot, ella se encontraba extremadamente nerviosa.
Peridot: Mira, no tengo ningún problema con que actúes así de extraño, pero me llama la atención que no quieras decirme qué es lo que sucede contigo.
Lapis: Bueno, es que yo... yo...
Steven: ¡CHICAS!
Lapis y Peridot se quedaron calladas para que Steven no las descubriera. Ellas vieron cómo él estaba literalmente debajo de ellas, mirando en todas direcciones e incluso observando las copas de los árboles. Por lo que Peridot se movió en silencio cerca de Lapis para que Steven confundiera el verde de su cuerpo con el verde de las hojas. Al no encontrar nada, Steven se alejó del lugar.
Peridot se tranquilizó y volteó a ver a Lapis, que estaba muy cerca. Nunca habían estado tan cerca una de la otra, al menos no de esta manera. Peridot sintió cómo su corazón se aceleraba y empezó a temblar y sonrojarse. Lapis estaba impactada, sentía una tensión en el ambiente.
Las dos se encontraban incómodamente incómodas, pero toda esta tensión se rompió cuando Peridot se descuidó y cayó del árbol, lo cual reveló su posición y provocó que Steven fuera rápidamente hacia donde estaba Peridot.
Steven la encontró y le explicó que ahora ella debía ayudarlo a buscar a Lapis. Peridot hizo como si no supiera y lo llevó en otra dirección. Volteó a ver a Lapis, que le respondió con una sonrisa. Peridot y Steven se alejaron lo suficiente del árbol como para que Lapis no fuera vista por Steven. Peridot se aseguró de que Lapis no se moviera del árbol en donde estaban y procedió a hablar con Steven.
Peridot: Steven, ¿puedo comentarte algo?
Steven: Sabes que puedes comentarme lo que sea.
Ellos empezaron a caminar por el bosque. Después de todo, el juego aún no terminaba. Peridot le contó a Steven su situación con Lapis y le habló sobre unas sensaciones que había tenido últimamente.
Peridot: Verás, lo que sucede es que últimamente Lapis actúa de forma extraña. Cada vez que hacemos una actividad juntas, ella se distrae o se emociona demasiado. Incluso la he visto sudar por las manos y temblar.
Steven: ¿Hay algo malo en eso?
Peridot: No, pero me llama la atención que ella no quiera admitir que algo le está pasando. No soporto la idea de que algo le esté sucediendo y yo no esté haciendo algo para ayudarla. Y no es solo ella, yo también estoy sintiendo cosas raras en mí.
Steven: ¿Cosas raras?
Peridot: Sí, cada vez que estoy con Lapis, siento una sensación muy extraña en mi cuerpo. No logro comprender lo que es, pero ya llevamos las dos un tiempo así.
Steven: Creo tener la respuesta para tu situación. Tienes un dolor de estómago.
Peridot: ¿Dolor de estómago?
Steven: Sí, yo también los tengo. Es una sensación de molestia que puede ser provocada por diversos factores.
Peridot: Oh... ya veo.
Steven: Y quizás lo de Lapis es que es feliz de no estar fusionada con Jasper o que simplemente está con gente que la quiere. Aunque también puede ser que ella esté enferma, esto en base a lo que me dices que tiembla o le sudan las manos sin razón aparente.
Peridot se quedó callada, mirando al piso mientras reflexionaba sobre lo que le dijo Steven.
La búsqueda por Lapis siguió por unos minutos hasta que finalmente se rindieron, dado a que Lapis no aparecía y además ya se estaba haciendo tarde. Steven gritó que se daba por vencido, mientras que Peridot fue a buscar al árbol en donde ellas estuvieron, pero tampoco estaba allí.
Por lo cual los dos regresaron al granero para ver si ella estaba por ahí, pero lo que encontraron fue algo totalmente inesperado.
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Lapidot
RomanceLapis y Peridot se han convertido en muy buenas amigas, al grado de ser casi inseparables, pero sin ser co dependiente la una de la otra, todo era explendido hasta que un día Lapis empieza a tomar una actitud muy particular cada vez que está con Per...
