Dlya svobody

27 1 0
                                    

Los pasillos del praesidium estaban extrañamente silenciosos, las luces estaban todas apagadas y el silencio era tal que se podría escuchar la caída de una aguja.

En su habitación Ishter se levantó silenciosamente.

Sin ninguna duda, se dirigió a la entrada de la celda y sin ninguna resistencia las rejas se abrieron.

"Finalmente, es la hora" Pensó Ishter para sí mismo.

Salió de la celda de manera acelerada con una velocidad anormal para alguien de su edad. Después de unos minutos de correr llegó a una puerta de metal de unos dos metros de altura llena de dispositivos electrónicos aparentemente bloqueándola, pero que ahora estaban totalmente destruidos.

Detenido en frente de la puerta, Ishter dijo un par de palabras en voz baja. Segundos después la puerta se abrió lentamente y con un chillido en la parte inferior causado por algunos de los golpes los cuales deformaron la puerta.

"Señor, no tenemos mucho tiempo. Por favor pase." Dijo una voz casi inexpresiva desde adentro de la sala.

Sin respuesta y casi de inmediato Ishter entró con tal seguridad que daba la impresión de que no era un Oblitus y podía ver todo perfectamente.

Ya dentro de la sala había unos siete Oblitus varones con una condición física bastante considerable a pesar de todas las prohibiciones que tenían normalmente las cuales les impedían comer lo suficiente como para gastar energía o desarrollar musculatura.

"Muy bien, necesito que todos se preparen para la redada. Tenemos menos de diez minutos para esto y menos de quince para sacar a Effler de aquí.

Esta es nuestra única oportunidad, muy probablemente terminemos muriendo todos, quizás incluso torturados para sacarnos información acerca de esta noche. Si alguien quiere retirarse a su celda ahora y cancelar todo esto, no serán juzgados."

Se mantuvo el silencio entre todos los presentes en la habitación.

"Muy bien... Hermanos, esta noche estamos sacrificando todo para darle una esperanza a nuestra gente. Años de preparación verán su fin en unos cuantos minutos, toda nuestra esperanza, puesta en manos de una niña que ni siquiera sabe acerca de nuestros objetivos.

Podría nunca buscar venganza por nosotros y que todo esto fuera en vano, pero, aunque así fuera, al menos le dimos libertad a alguien que no merece esto"

Cada vez que Ishter terminaba una frase, los demás se golpeaban de manera muy audible en el pecho.

"Señores, sin importar que pase hoy, es el fin para nosotros... Pero, quizás sea el inicio de una nueva era, la caída del control Nephilim. Un nuevo punto histórico... O la historia de una pequeña Oblitus que pudo vivir en libertad después de casi quinientos años de esclavitud...

Pero bueno, esas son cosas que no sabremos. Todos a sus puestos"

Terminando con el emotivo pero simple discurso, todos comenzaron a salir de la sala dejando solo a ishter.

Se dio la vuelta y se dirigió a uno de los ordenadores de la sala, tocó la totalidad del teclado como si estuviera tratando de darle forma en su mente.

Empezó a teclear cosas en un orden especifico lo que a su vez empezó a desactivar la luz en todo el praesidium y todos los bloques de celdas comenzaron a abrirse.

"Muy bien, si Ultor no omitió nada eso debería ser todo"

Después de un par de minutos de estar escribiendo en el teclado, Ishter se retiró de la sala y se dirigió rápidamente a la celda en donde estaba Effler.

Oblitus AlbaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora