Narra Antonella
-Qué haces acá Paulo? - pregunté cansada cuando abrí la puerta y me encontré al ojiverde
-Necesito hablar- dijo y entró
-Pasa nomás- dije sarcastica- Paulo sinceramente estoy medio con resaca y si venís a pelear te invito a retirarte de mi casa y si te queda de paso, de mi vida- dije seria
-Cómo hago? Cómo hiciste vos? Quiero que me digas como carajo hiciste para olvidarte, porque yo lo traté, estuve con mujeres, tuve citas y en todas algo de vos encuentro, tu humor, tus ojos, algo siempre y estoy harto, quiero volver con vos- dijo y negué
-SI yo pude vos también podés, si yo estoy pudiendo estar con un hombre que me trata bien, me quiere, lo quiero, estoy tratando de ser feliz y si yo puedo, vos también- dije y ahora el negó
-Pero no quiero, yo ya acepté que ninguna mujer me va a amar como vos me amaste, Anto vos dejaste todo por mí yo te traicioné como un tarado, y estoy muy arrepentido, no quiero hacerte mal, pero no sabes lo que me cuesta venir a acá sabiendo que ya tenes novio y ya sé todo, sé que es mas grande y seguro es mejor que yo- dijo y negué
-Nunca los compararía, Paulo vos fuiste el que me enamoró como nadie, me hiciste sentir lo que era que te amen, pero también me heriste, lloré, y la pasé mal, con mi actual novio las cosas no son así- me interrumpió
-Siento que estamos destinados a estar juntos pero siempre hay algo que lo impide- dijo y reí
-Vos decís que vos sos el final de mi hilo rojo? - pregunté y asintió- Paulo entonces dejemos que las cosas se den, yo en este momento soy feliz con Iván, si el destino quiere que estemos juntos lo vamos a estar, por ahora déjame ser feliz y sé feliz Paulo- dije
-Me estas diciendo que te espere? - negué rápidamente
-Paulo yo no quiero que me esperes, eso sería egoísta, porque yo soy feliz y estoy muy bien con Iván, solo te digo que no sé lo que me prepara el futuro y capaz volvamos o no, o vos conoces a una mujer que te enamora y somos felices los dos, por separado, pero felices- dije
-Lo amas? Amas a Iván tanto como me amaste a mí? - preguntó
-Paulo, no quiero hablar de esto- dije esquivando su mirada
-Solo decime si lo amas tanto como me amaste a mi- dijo
-Son amores distintos a vos te ame desde que me viste con esos ojitos de gato, me enamoraste con cada detalle, pero a él lo amo de una manera distinta- dije y asintió
-Te voy a esperar, no importa si vos no querés, yo no voy a enamorarme de alguien más hasta que vos no estés casado con él o con hijos- dijo y reí
-Sos necio Pau- dije y lo abracé-Mereces ser feliz ojitos, lo mereces porque después de todo no voy a negar que sos un hombre increíble y si te enamoras podés ser el más detallista, cariñoso y tierno- dije
-Nunca pude ser así con otra mujer que no seas vos, ni siquiera con mi ex pude ser el Paulo que vos conociste-dijo y nos quedamos abrazados
-Anda Pau- dije y asintió
-Te amo Antonella- dijo y yo sonreí melancólica con lagrimas en los ojos.
Salió y cerró la puerta, me deslicé por la puerta llorando y me hice un bollito en el piso.
-Yo también te amo Paulo- dije llorando.
