Capitulo II

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Y aquí estamos las dos bajo la luz de la luna en un pequeño parque, el cielo estrellado era bonito pero mis ojos no se separan de la mirada de la soldado, sus ojos valían mucho más que un simple cielo lleno de estrellas, es difícil ocultar lo que siento estando a su lado, mis mejillas estaban completamente rojas, tenía una tonta sonrisa no paraba de jugar con mis dedos y de vez en cuando paraba a mirar sus labios, sentía como si me estuvieran llamando, quiero saber a que saben, a fresa o tal vez a frambuesa o querida si supieras que le robaste el corazón a una ladrona.

Salí de mis pensamientos al sentir como mi acompañante me agarró la mano para llamar mi atención.

-¿estás bien? -pregunto mientras ponía su mano en la frente de esta- estas roja, si no te sientes bien podemos irnos

- ah no, estoy bien -una risa nerviosa salió de mis labios, esta escena era muy cliché de las películas, a decir verdad me gusta esta situación, otra vez una sonrisa tonta salió de mis labios

-¿segura que estás bien? -agarro su mano con fuerza y una pequeña mueca de tristeza se reflejó en su rostro

-¡si enserio estoy bien! Ahora alegra esa cara, eres más bonita sonriendo -al darme cuenta de lo que dije mire a otro lado al instante si antes ya estaba roja ahora lo estoy más

-Anita río ante la acción de loba -gracias, tu también te vez muy bonita cuando sonríes -acaricio suavemente su mano para después soltarla

-¿nuestra gran soldado acaba de hacerle un cumplido a esta astuta ladrona?

-para tu información esta gran soldado puede sorprenderte de miles de formas

-¿enserio? Creo que usaré esta información en mi beneficio -sonrei con picardía

-estás haciendo que me arrepienta de habertelo dicho, por cierto ¿quieres ir a un bar? Quisiera beber antes de volver

-si, por supuesto ¿tienes algún bar ya pensado?

Sin previo aviso cogió mi mano, comenzó a caminar en dirección contraria a las instalaciones Apex, me da a mi que una de las dos tendrá que evitar emborracharse para volver con seguridad a nuestro destino final, no estaba realmente pendiente del camino aunque me dejaría llevar por cualquier camino que Anita tome.

Cuando llegamos ella soltó mi mano y se adentró en el bar, yo tan solo la seguí para justo después sentarme a su lado, cuando me di cuenta ya había pedido una bebida para ambas.

-me sorprende que hayas aceptado a venir, normalmente solo sales con Gibraltar a beber y son pocas veces que sales con el

-quiero saber más de ti de lo que ya supuestamente dices ser, siento que ocultas cosas que valen la pena descubrir aparte que al contrario de otras leyendas quiero pensar que eres de fiar

-entiendo, la verdad a mi me da igual lo que otras leyendas piensen, yo se que vine a hacer aquí y voy a conseguir mi objetivo cueste lo que cueste -evite su mirada, sabía que si la miraba solo por unos pocos segundos comenzaría a llorar

-siento haberte recordado, bueno ya sabes, en fin solo bebamos -puso su mano en su hombro y mostró una amplia sonrisa para calmar el ambiente

-no te preocupes, todo está bien, soy perfectamente capaz de aguantarlo -le sonreí de vuelta

El resto de la noche la pasamos tomando, sorprendentemente la que terminó más borracha de las dos fue ella, por suerte tenía la cordura suficiente para llegar sin problemas a las instalaciones Apex, al llegar lo primero que quería hacer era llevar a Anita a su habitación sin llamar la atención de las demás leyendas lo cual no fue posible en lo que empezó a gritar a todo pulmón cosas aleatorias, puse mi mano en su boca, sus labios estaban aún húmedos por la bebida estaba bien sentir el tacto de sus labios en mi piel cuando ya pude llegar a su habitación la acoste en su cama, la arrope con delicadeza, no parecía que fuera hacer nada más que dormir sin nada más que hacer por ella el día de hoy decidí ir a mi habitación pero mi idea se vio interrumpida al sentir como la soldado sujetaba mi brazo.

-¿necesitas algo más? -pregunte con amabilidad mientras me sentaba en el borde de la cama

-¿podrías quedarte? -el tono de voz de la soldado era suplicante

-en ese momento mi corazón dio un vuelco total, desde cuando actúa así, se que esta borracha pero antes de beber actuó casi de la misma manera -¿esta permitido eso?

-¿desde cuando a ti te importa si esta permitido?

-que razón tienes, vale me quedaré

Me tiro del brazo con fuerza haciéndome caer encima de ella, no puede evitar pensar que todo esto es un sueño, que si lo era lo iba a disfrutar y mucho, su brazo rodeo mi cintura mientras que con el otro acariciaba mi cabeza con delicadeza, me sentía como una niña pequeña, el sueño se estaba apoderando de mi, traté de no dormirme pero no pude resistir más antes de caer dormida pude escuchar un dulce tono de voz diciéndome "duerme bien."

Lo único que me quedaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora