¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
──────────────
Jamás pensé que tu siguieras el sueño de tu padre, querías ser Hokage y eso no me lo venía venir, tal vez porque yo no conocía la historia de que tu madre también aspiró a ese sueño. A ambos nos dejaste sorprendidos, hablamos de mucho ese día, teníamos tantas cosas que compartir que el tiempo fue tan largo y beneficioso para unos pobres niños en época de guerra.
─── Mi color favorito es el negro... ¡Es extravagante y llamativo!
Tu sonrisa tan tierna me hizo enrojecer nuevamente las mejillas, y de inmediato recibí un codazo por nuestro amigo, que inmediatamente señaló mis ojos y fue cuando reaccioné.
─── Cuando despierte el Sharingan... Puedo enseñartelo cada vez que quieras.
No sabía ni que había dicho, pero tu volteaste a verme con emoción, de inmediato tus manos fueron a mi mentón y me jalaste para besar mi frente tímidamente, pegue un respingo al momento que lo hiciste, queriendo retroceder de inmediato, más mi amigo no me lo permitió.
─── ¿¡En serio!? ¡Estaré encantada de ver tus ojos! ¿Prometes enseñarmelos cuando los despiertes?
Juro que lo haré, cada que tu me lo pidas, por el resto de mi vida.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.