Se estaba volviendo una costumbre enfermiza. Ya no eran una, tampoco dos o tres, las veces que se masturbaba pensando en Flug.
De alguna manera aquel 'remedio' estaba perdiendo efecto con una rapidez aterradora, desesperando al de tez negra como nunca lo llegó a imaginar. ¡¿Qué mierda le pasaba?! Él es una criatura del mal invencible, inmortal.
Se aferró al inodoro mientras volvía a vomitar. Sus dedos partieron la cerámica del retrete, el estómago se le seguía contrayendo, el oxígeno no llegaba a los pulmones. Tratando de relajarse se sienta en el piso frío y respira lento. Siente unas gotas del ácido caer por su comisura y quemarle la piel. Del inodoro sale un vapor verde.
El enjambre continua furioso y le da náuseas. Desea levantarse y vomitar hasta que salgan esos molestos insectos, pero no siente las piernas.
Observa sus manos. Los guantes estaban otra vez destruidos y manchados. Cuenta las gotas oscuras desparramadas por el suelo de mármol: Dos, ocho, diez, trece... La tos vuelve a atacar.
Su estómago se comprime y lleva las dos manos a taparse la boca con fuerza. Siente cómo el jugo gástrico le sube por el esófago, quema su faringe y se asoma a la cavidad bucal.
Escucha la puerta abrirse y un par de pasos. Unas patas azul celeste lo ayudan a inclinarse hacia el inodoro y escupir el líquido ácido. 5.0.5 da palmadas suaves en la espalda del jefe, preocupado.
—¿No te dije que no necesito tu ayuda?, adefesio mal hecho. —habla Black Hat enderezándose un poco y dejando de vomitar. Le dedica una mirada severa.
El osito gruñe y realiza mímica con las patas tratando de explicarse. Ya eran cuatro las veces que lo asiste en el baño y el de sombrero exigía que no lo vuelva a tocar ni comentara nada al respecto. Aunque ambos sabían que en el lugar más oscuro y recóndito de su retorcido ser, Black Hat estaba agradecido con esa tierna falla.
—Jefecito...
No estaba en la naturaleza del demonio palidecer, pero los presentes juraron verlo de un tono gris.
El corazón de Black Hat vibró y comenzó a latir con desesperación; un fuerte nudo le ató el estómago junto a los violentos pinchazos de los insectos; y sus pulmones olvidaron cómo contener el oxígeno, haciéndolo respirar luego de unos segundos con una rapidez abrumadora.
¿Desde cuándo observaba su científico su patético estado? ¿Por qué el causante de sus males no hacía ningún movimiento?
"Ya basta."
"Deja de mirarme."
"Haz algo..."
"¡Maldito estúpido, DEJA DE MIRARM--!"
Una gran arcada por parte de su jefe hace que Flug reaccione. Ve en cámara lenta cómo los ojos del de tez negra se abren tanto que parecen salirse de las cuencas, cómo el cuerpo demoníaco convulsiona una fracción de segundo y de la boca sale expulsado un interminable charco de sangre oscura plagado de coágulos.
Black Hat se siente liviano. Ni siquiera nota las manos de su científico puestas en su pecho y espalda para mantenerlo en equilibrio. Los párpados le pesan y los ojos le duelen como el infierno..., ni hablar de su garganta. Milagrosamente sus oídos dejaron de escuchar. Tal vez estaba sumergido en agua por las voces ahogadas de sus subordinados. Sonríe mientras observa la desesperación del joven de bolsa gritándole a un oso celeste en medio de un ataque de pánico.
Todo se vuelve negro para el demonio.
—¡No! ¡Mi Señorón no se duerma! ¡Reaccione! —Agita el cuerpo de su jefe, sumamente alterado. Luego mira a 5.0.5 empezando a llorar de algo que ni él mismo podía describir—. Bebé... Ayúdame... ¡Ayúdame a llevarlo! ¡POR FAVOR, 5.0.5, AYÚDAME A CARGARLO! ¡DEMENCIA, VEN AQUÍ!
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Tóxico. [PaperHat].
Fiksi PenggemarÉl era el dos de su código binario, el mal eslabón de su cadena, el virus de su sistema, la sangre errónea de su transfusión. Producía un efecto destructivo, irreparable, nocivo, y sobre todo, tóxico. . . . . . . 🎩 Los personajes de la serie Villan...