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hola putas, es mi cumpleaños, díganme feliz cumpleaños o lloro, y al que dice que no es mi cumpleaños lo funo 😡

(al siguiente día)

Maia

— Buenos días.- Kate entra a la sala y me ve tirada en el sofá con una manta por lo que me ve raro.

— Solo son días, no tienen nada de buenos.- le digo mirando al techo.

— Pareces marihuana mirando al techo y hablando como hippie.- se burla.

Mueve mis piernas, y se sienta a mi lado, estaba triste, muy triste ¿por qué existimos? que aburrido, todo sería más fácil si no respiraramos.

— Hoy tengo muchas ganas de morirme ¿tú no?- le pregunto a mi suegra, la verdad es que sí parecía drogada.

— Todos los días de mi vida.- bromea, aunque no pareció broma.

— Que bueno, pero usted tiene prohibido morirse.- le sonrió.

— Que injusticia.- se echa a mi lado y me abraza.

Kate es como una mamá para mí, siempre me trató bien, cuando ruel nos presentó, pensé que era de esas señoras millonarias que critican por todo y siempre quieren estar cambiando los muebles, las que protegen a sus hijos de las chicas, pero es todo lo contrario, si fuera por ella daría en adopción a sus hijos.

— ¿Por qué estás triste?- pregunta haciendo mimitos en mi cabello.

— Kate, ¿no me quieres adoptar y dejar que no estudie como a ruel?- le hablo rápido mirándola a los ojos.

Me desperté en la madrugada de la nada, y como no podía dormirme otra vez revise mi celular, y había un comunicado de la universidad, empezarían sus clases virtuales debido a la pandemia. Me llevaron a la cárcel y no hice nada malo.

Cárcel: Tareas, compañeros mongolicos, levantarse temprano, dormirse tarde...

— Pero ruel es bruto, tú no.- trata de subirme el ánimo, pero no funciona.

— Pero él vive normal, ¿es por qué yo no tengo ningún talento, verdad?- le hago un puchero.

— Así es.- un ruel adormilado se escucha por las escaleras, veo hacia su dirección y está con su peluche del tigre de los cheetos.

— Cállate, inútil.- le dice su madre.

— ¿Qué hace ahí Kate? yo soy su hijo, hágame mimos a mi.- se queja mirandome mal. Sí, ruel es muy celoso con su mamá.

— Yo ni te elegí, salte de aquí.- ella le dijo cuando ruel se tiró encima de nosotras, y yo rei fuerte cuando lo botó.

— Deja de reírte, que yo no soy quien va a empezar las clases.- se burla el rubio idiota que tengo como novio.

— Deja de reírte, que yo no soy quien se va a quedar sin novia.- le saco la lengua.

— Pero sí sin novio.

— ¿Tú cómo sabes que no hay alguien más?- obvio es broma, no me atrevería a serle infiel a ruel. ¿o sí?

— Porque nadie más que yo te soporta.- ríe y su mamá le jala el cabello.

— Deja de molestarla que te regreso a la escuela.- amenaza y se pone de pie para irse a quien sabe dónde.

— ¡Pero mamá!- ruel hace un puchero.

— ¿Y si finjo mi muerte para no asistir a clases?- pienso en voz alta.

No sería mala idea, aunque si después quiero vivir otra vez sería raro, luego que ya me arrepentí de la carrera que elegí, todas mis ganas de vivir estaban por los suelos, es más ya ni habían, yo solo quiero estar con ruel, molestandolo, y ahora voy a estar con la tarea, ella molestandome a mi.

𝐂𝐮𝐚𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐕𝐚𝐧 𝐃𝐢𝐣𝐤Donde viven las historias. Descúbrelo ahora