Me desaparecí, pero ya aparecí, estoy muy soft asi que no se burlen del final, ok? ok, y hoy es el cumpleaños de mar, así que díganle feliz cumpleaños, y si no saben quién es mar, igual díganle "feliz cumpleaños mar".
(al siguiente día)
Ruel
[9:00 AM]
Okey, ruel, no tienes que cagarla todo el tiempo.
¿He estado hablando con Lara? sí, ¿Le estoy siendo infiel a Maia? sí.
No mentiras, jamás le sería infiel a la única que persona que me quiere con todos mis defectos, y eso qué son muchos. Solo que Lara me ha estado hablando para ayudarla a escribir una canción para la clase de su hermana, y sé que no es nada malo, pero si se lo digo a Maia ella no lo va a entender y seguro va a explotar en celos y se va a querer ir.
En realidad, no, ella es muy comprensiva, eres tú el que es un idiota por ocultarle cosas para que ella las malinterprete.
Sé que me perdono, pero también sé que aún en su cabecita testaruda queda esa pequeña duda de con quién he estado hablando, y como no soy nada discreto seguirá estando hasta que no le de alguna excusa o le diga la verdad. Cómo sea, el punto es que no estoy haciéndole daño a Maia, o quizá sí, pero no de esa forma, solo estoy a ayudando a Lara como amigos, a escribir una canción para su hermana, nada más.
La forma en la que se conocieron ambas chicas no fue la mejor, debería estar molesto con Lara por decir semejantes mentiras, pero soy un ser pacífico y que no guarda rencor en su corazón.
Uy sí, hasta que se comen tus comida.
Bueno, es el cumpleaños de Maia, y tenemos que darle un regalo, tengo, tengo que darle un regalo. Y creo que lo tengo preparado...
— ¡Ah! auch.- el grito de mi novia me sacan de mis pensamientos y volteo a ver hacia las escaleras, para ver a Maia tirada al final de estas.
Quiero reírme pero voy a esperar a ver si ella se ríe, porque sí no luego me gano una patada. Maia levanta y se sienta de cola en el piso con sus manos juntas, las piernas estiradas y la cabeza abajo, eso quiere decir que sí le dolió, y se va a poner a llorar.
— ¿Estás bien?- me acerco hacia donde está ella.
— Sin piernas estoy.- soba sus rodillas, y estira las manos como bebé pidiendo que la carguen, y eso hago.
La llevo hasta el sofá y me siento con ella encima, le limpió las pocas lágrimas que dejó salir, y luego me rio de ella.
— No te rías, a ver qué a ti te pase.- me da un zape en la cabeza.
— No soy tan tonto.- le devuelvo el zape.
— Eres más tonto que yo.- me saca la lengua.
Ella es tan infantil, me gusta que sea así, es como una bebé de 19 años, curioso porque ella odia a los bebés, ah... por eso se odia a ella misma, no entiendo porqué, es perfecta, desde donde yo la veo es perfecta, quiero ponerle mis ojos y que se vea en un espejo, para que se de cuenta de lo valiosa que es para este mundo, para mí, para todos.
— Hola Kate ¿que me haz traído?- se para de mis piernas para recibir a mi mamá con las compras.
— Un shampoo, y un jabón.- bromea mi madre y Maia la ve mal.
— Pero sí ya me bañé en la madrugada, ya no me tengo que bañar en un mes.- hace palmas con sus manos haciendo que mi mamá ría.
— Muy limpia saliste.- la señora que es mi madre empieza a desinfectar las cosas. Y saca de una de las bolsas un paquete, bueno, muchos paquetes de cheetos.
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𝐂𝐮𝐚𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐕𝐚𝐧 𝐃𝐢𝐣𝐤
Подростковая литератураUna comedia, donde Ruel y Maia pasan la cuarentena junto con la família de él. Todo es muy loco y extraño estando en esta casa con estas personas. No sabes que podría pasar en un abrir y cerrar de ojos. Ellos tendrán que lidiar con el carácter del o...
