La adrenalina del salón de banquetes se había desvanecido, dejando un silencio denso y sofocante en los pasillos en penumbra del ala. Tras las puertas cerradas, el ambiente seguía cargado de un nuevo peligro tácito. Neji caminaba de un lado a otro, con el ceño fruncido en una rara muestra de compostura quebrantada, mientras Sasuke se apoyaba contra la pared, una sombra entre las sombras.
- ¿Estás completamente seguro? - preguntó Neji, con un tono teñido de una aguda corriente de incredulidad. Seguía furioso consigo mismo en silencio; con su Byakugan y sus instintos tácticos, debería haber detectado su presencia antes que nadie.
- Completamente - respondió Sasuke, con voz plana e inquebrantable - Era ella. Un sirviente del piso superior lo confirmó: se escabulló justo en el momento en que concluyó la prueba del Eco. La pregunta es: ¿se lo contamos a Tenten?
Neji asimiló las palabras de su compañero, sopesando las consecuencias psicológicas en el silencio que siguió. - ¿Crees que Kyoshi la reconoció? - preguntó pensativo.
- No sabría decirlo - murmuró el Uchiha, con los ojos oscuros fijos en el suelo. - Pero en el gran esquema de las cosas, ¿realmente importa?
- Sí que es así - replicó Neji con aire sombrío, mientras su mente se aceleraba. - Es posible que Kyoshi se haya cruzado con su gemela antes de esto. Por ahora, nuestra mejor esperanza es que haya confundido a Tenten con su hermana cautiva. Pero tenemos que decírselo. Incluso si sus caminos no se cruzan antes de entonces, Kyoshi sin duda estará en primer plano el día de la subasta. Tenten no puede permitirse que la tomen por sorpresa; debe estar preparada para lo peor.
...
Los días en el Castillo estaban próximos a terminar. La gran subasta tendría lugar el último día de esa semana. El encuentro entre Tenten y su destino estaba a la vuelta de la esquina. No había nada que pudiera evitarlo y ella no quería hacer nada que pudiera detenerlo, se entregaba a él de forma voluntaria.
En el tranquilo refugio de su estancia privada dejaba que aquella sensación la envolviera. Después de su impresionante triunfo en el gran comedor todo había sido infinitamente más sencillo. Era una celebridad, no había ni una personalidad importante en el Castillo que no hubiese ido a ver alguna de sus presentaciones luego de aquella noche de prueba. Nouhime había cancelado los encuentros individuales porque no se daba abasto, ni había suficiente tiempo en su agenda para ocuparlo con visitas privadas, razón por la cual sus presentaciones eran cada vez más cortas para que pudiera asistir a los banquetes grupales en los que podía compartir con los personajes más importantes del Castillo y darles así la oportunidad de tener algún contacto con ella.
Curiosamente, no se había cruzado con Masamune desde la noche del eco. Mitsunari Ishida había reprendido severamente al monarca, prohibiéndole acercarse a ella como castigo directo por su reprobable y violento arrebato de aquella tarde en la cúpula. Sin embargo, Nouhime consideraba esa prohibición como una genialidad táctica. La escasez artificial solo transformaría su interés en una obsesión absoluta, haciéndola mucho más deseable a sus ojos. Según todos los indicios, que Masamune la comprara en la subasta ya no era solo una probabilidad: era prácticamente una certeza garantizada, sin importar cuánto pudiera elevar el precio un postor rival.
Así transcurrió la última semana; la subasta sería el día siguiente en la noche, por lo que Tenten estaba confinada en su lujosa habitación privada. Las presentaciones habían terminado, había hecho todo lo que le habían pedido, cualquier cosa que pudiera para demostrar el gran honor que era para ella estar en este lugar, habría besado las lustrosas botas de cuero del monarca si hubiese sido necesario. Sonrió con ironía ante ese extraño pensamiento. La verdad era que todos querían besar sus pies después de su redención, todos estaban locos por ella. Eso era beneficioso pero no le importaba demasiado, después de todo solo la querían como si fuese un objeto que pudiera pertenecerles en algún momento. Todo era un engaño, una farsa, ella no era una princesa, ni tampoco una celebridad, solo era un simple reflejo de lo que Nouhime ordenaba que fuera.
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Dragones Gemelos
FanfictionFinalizada En el apogeo de la posguerra, la vida en Konoha se reconstruye lentamente, pero para la kunoichi de cabello castaño, Tenten, el regreso a la normalidad se ve brutalmente interrumpido. Después de un milagro que trae de vuelta a Neji Hyūga...
