Cada elección es una renuncia

5 2 0
                                        

Bajamos al estacionamiento y nos dirigimos hacia el aeropuerto, donde nos esperaba mi padre. El taxi paro en frente del edificio y al subir pude notar que en la radio sonaba una de mis canciones favoritas de los chicos, Just One Day, y se me vino a la mente lo que había inspirado la canción. Imaginar que solo queda un día, si este fuera mi último día. Definitivamente no lo cambiaría por nada.

Mi teléfono comenzó a sonar en el asiento de al lado, lo tome sin ver quien marcaba y conteste.

—¿Hola?

—Yang Mi, ¿ya vienen? —dijo la voz de mi padre al otro lado, es de las personas más impacientes que conozco.

—Sí, ya vamos para allá, todavía estamos un poco lejos, no te desesperes papá

—Está bien, aquí las espero —colgué la llamada y seguí escuchando la canción sumiéndome en mis pensamientos. Viene a mi mente el hecho de que por un buen tiempo me alejare de todo, pero no le avise a nadie. Tomé mi teléfono y escribí un mensaje para Haneul.

Hola, buenas noches, estoy por salir del país, ha sido algo de último momento, creo que me haría bien alejarme de todo un tiempo, solo serán un par de semanas, lo siento por dejar todo sin avisar, pero estoy segura de que podrán manera todo en mi ausencia. Estaremos en contacto por cualquier cosa.

Después de leer un par de veces más el menaje lo envíe y volví a guardar el teléfono sin esperar una respuesta.

—Será lo mejor hija, ten por seguro que este pequeño viaje te ayudara en muchas cosas —dijo mi madre tomando mi mano.

—Se que así será —dije con una sonrisa.

—Se que así será —dije con una sonrisa.

El camino hacia el aeropuerto fue silencioso, solo se escuchaba a un volumen bajo la radio. Me hundí en mis pensamientos mirando a través de la ventana como la ciudad iba pasando poco a poco hasta llegar al aeropuerto. Después de más de media hora llegamos, mi padre estaba de pie frente a nosotros esperando.

—Hola papá —dije llegando a su lado

—Hola hija —dijo para luego abrazarme —sé que no te gustan los abrazos, pero es tu castigo por no ir a visitarnos más seguido —dijo con una sonrisa.

—Saben que tengo mucho trabajo

—No todo es trabajo cariño, sabes que cuentas con nosotros para lo que sea, además bien podrías trabajar en la empresa conmigo.

—Sé que puedo hacerlo, pero no quiero dejar Corea otra vez

—¿Ni siquiera por lo que ha pasado?

—Eso es lo de menos, no importa si estoy del otro lado del mundo, lo seguiré recordando por un buen tiempo.

—Tienes razón, perdón por recordarte ese mal momento —dijo mientras pasábamos el área de registro.

—No te preocupes —dije con una sonrisa a pesar de que si me dolió su comentario.

El resto del tiempo que nos quedamos esperando fue en silencio de mi parte, mis padres hablaban de lo que querían hacer al llegar a México, yo tenia la esperanza de volver a ver a los que fueron mis amigos, pero perdí contacto con ellos hace tiempo.

Después de abordar el avión, trate de mantenerme calmada, pero no podía del todo, estaba muy nerviosa por volver después de cinco años. Como siempre me hundí en mis pensamientos sin prestarle atención a lo que hacían o decían mis padres. Después de un rato me quede dormida, era un viaje largo, así que no vendría nada mal dormir.

Eres Mi SolHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora