Sus labios se curvan al saber que acepte ir, en cierta parte no quiero salir del instituto me da miedo que nos vean salir y reciba una buena expulción halgo que destacaria en mis notas como algo muy malo. Estoy un poco cansada por correr por los pasillos del gran edificio pero todas la puerta de salida y entrada del instituto esta cerrada con seguro.
-Vamos al gimnasio- no pude contestar ya que otra vez empezamos a correr, el olor a ropa sucia se olia a metros de distancia y yo sabia muy bien que ese olor venia de las duchas voranil, observamos que el entrenador Jake este ocupado obligando a los alumnos hacer sentadillas
Para nuestra suerte la puerta de salida de emergencia esta abierta y pudimos salir de alli directos al auto de James pero el no saca la llave de este, en ningun momento.
-Iremos camiando
-¿Acaso quieres que se den cuenta que no estamos en clase?- pregunto alzando las manos
-No me importa.- responde en seco, esa parte de James me gustaba mucho por que me recordaba a Will. Seguimos corriendo hasta que encontramos la puerta de salida de emergencias, ya no hacia calor como antes, al contrario el clima era frío, aunque no duro mucho porque el calefactor del auto estuvo encendido.
No tenía ni idea de donde me llevaría este chico, lo único que veia por el cristal eran puros árboles y a veces pinos lo suficientemente altos como para tirarte de alli y posiblemente llegar a tus últimos momentos de vida.
Nadie hablaba excepto el locutor de la radio que se reía de los malos chistes que decidía el mismo, apoye mi cabeza sobre el cristal, ya preocupandome de que se vallan a dar cuenta de mi ausencia en el instituto y a la vez acordándome que tenía examen de sociales.
¡JODEEEEEEER!
Cambié de emisora para escuchar música que valiera la pena prestar atención, hasta que por fin las cuatro chicos que los violaria a mas no poder cantaban y tocaban la canción; Don't Stop.
Inconscientemente movía la cabeza de un lado para el otro sonriendo cada vez que cantaba Calum Hood.
-Llegamos- James apago la emisora de radio, dejándome sin escuchar el final de la canción.
Maldito quita inspiraciones.
Baje del auto al mismo tiempo que él, observando una casa de madera un poco grande y rústica, parecía abandonada por el estado de ella y lo único que la rodeaba eran montones de árboles con ardillas y pájaros carpinteros en las ramas.
James camino hasta la puerta de la casa, subiendo los pocos escalones que había en la entrada, esté saco unas llaves de los bolsillos traseros abriéndola, entramos juntos, nada del exterior era igual que el interior, todos los muebles se veían nuevos, de las paredes colgaban muchos retratos de flores. La verdad todo era muy lindo.
-¿Quién vive aquí? - pregunto tocando los bordes plateados de las sillas.
-Nadie, solo vengo para despejarme- se sentó en el sofá a la misma vez que encendia el televisor -Mi madre compró esta casa y paso a mi posesión cuando ella murió.
El tono de tristeza era muy notorio, en ese momento me sentí muy mal por el. Y yo que pensaba que su vida era casi perfecta, ya hiban dos personas que se habian ido de su vida; La abuela y ahora su madre.
Me senté al lado de el intentando darlo un cálido abrazo sabía perfectamente que no hiba a servir de mucho pero la intención es la que cuenta.
-Se que no te gusta que te den las condolencias... pero cualquier cosa o problema que tengas recuerda que tienes una amiga para apoyarte y ayudarte- le dedique una sonrisa al igual que James.
-Gracias princesa- se acerco muy rápido a mi posando un beso en la comisura de mis labios, no puedo decir que eso no me halla gustado al contrario hubiese querido que fuera más largo.
No podía creer lo que estuva pensando. Ahora el estaba penetrando el mismo veneno de labia para seducir a las chicas con las que quería tener relaciones sexusles y yo como su presa estaba dejándo que provoque eso en mi.
James cerró sus ojos por pocos segundos y los volvio abrir, seguíamos mirándonos como un par de bobos.
-¿Porqué me trajiste? -pregunte rompiendo el silencio que tuvimos por 5 minutos nada incómodos por lo menos para mi.
-Exactamente no sé el porqué- volvió a mirar el televisor -Solo se que quería estar tranquilo pero... no solo. No me gusta estar solo ¿Sabes? En realidad me da miedo- Con aquella confesión me di cuenta el porqué le gustaba llamar la atención, para siempre seguir siendo popular.
-Nunca has estado solo, siempre andas rodeado de gente- dije.
-Es por eso. Nunca he estado solo literalmente aunque tengo miedo sentir aquella sensación- se levanto del sofá, para después volver a sentarse con unas botellas de cervezas, me dio un vaso pero me negué en tomar.
-No gracias.
-Ayer bebiste, toma un poco- cuando me di cuenta ya llevaba tomando si quiera mis 3 vasos de cerveza, creo que con la resaca de esta mañana no fue lo suficiente como para sentar cabeza y dejar de beber en exceso.
Los labios de James se veían tan sensuales por cada palabra que salia de su boca formando ciertos movimientos en ellos. Imaginándomelo en cámara lenta.
No pude contenerme más y lo besé. Sí bese a James aunque el no tardo en corresponderme aquel beso con lengua que nos estábamos dando. Sus enormes manos agarraron mis muslos haciendo que me sentará encima de él.
Sus manos siguieron tocando mis muslos hasta que las empecé a sentir por debajo de mi camisa tocando los bordes de mi sujetador. En cambio yo solo acariciaba el pelo lacio y castaño de esté.
No me atrevía tocar otra parte que no sea su pelo. Mi cuerpo recibió una vibración cuando me quiso quitar el sujetador. Esto no podía llegar más lejo.
¿Perder seguramente mi virginidad ahora? No.
-Para- le dije con la respiración agitada
-Shhhh....- las mordidas del playboy en mi labio inferior me estaban tranquilizando, dejando que mi sujetador sea quitado por el pero mis pechos no estaba al descubierto ya que mi camisa los tapaba.
Un error del playboy, tenia que haberme quitado la camisa y despues el sujetador morado que llevaba puesto.
Me separe de el cuando su lengua acariciaba mi lóbulo de la oreja.
-Dakota.....
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Live with a playboy
Rastgele-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-grito desesperada al enterarme que perdí la apuesta que hice con él playboy del instituto, pero aclaro un poco mi garganta para seguir con lo que estaba haciendo -¡NOOOOOOOOOOOOO! La risa de James se escucha, detrás de mis es...
