Pongo los ojos en blanco al escuchar aquello.
-Bueno- pongo mi bolso de mano en el suelo -¿Dónde esta mi habitación?
-Que graciosa bebé - James me mira como una niño inocente -Creo que ya te dije que solo tengo un dormitorio
-¿Estarás de broma?- arqueo una ceja ¡No dormire con James aunque me dieran un millón de dólares! ¿Oh si? Bueno me lo pensaria pero esto no era el caso.
-¿Mi cara dice que estoy de broma?
-Tu cara es estúpida cualquiera diria que todo lo que dices es una broma.
-¡Mi cara no es estúpida! Soy guapo y sexy- dice el playboy con un espejo agarrado en su mano mirandose el rostro y haciendo un mohín con sus carnosos labios.
Exhalo un largo suspiro y digo - Pues ¿Adónde voy a dormir?
-¿Acaso eres tonta?- hace una mueca -Pues conmigo.
-Jajajaja buen chiste Donovan la sarna es contagiosa.
-Te puedo asegurar que mi bronceada piel no contagia nada, a no ser que sea belleza- me mira- Y a ti te falta.
-Lo dudo -nos miramos desafiadamente hasta que el chico que vivirá conmigo da media vuelta llendose se nota que esta enojado por no conseguir lo que desea.
¡SERA CABRÓN! me deja sola en la sala sin saber que hacer, me quedo mirando la increible vista que tiene el hogar de James.
Solo pasamos peleándonos como perros y gatos pero que quede bien claro que el es el perro, me pongo a tararear el tono melódico de la cancion Lazy Song de Bruno Mars pero mi gran amiga mensual hace que mi barriga haga un gruñido ¡MIERDA! Miro apresuradamente el calendario para ver que día estamos hoy ¡GENIAL! ¡QUE ME PARTA UN JODIDO RAYO! estamos 4 de enero mi día un gran día para que llegue Andrés.
Busco el baño como una loca antes del que el maldito de Donovan se de cuenta de mi estado, hasta que lo encuentro espera... ¡Nooo! ¡No puede ser! Esta con seguro joder, miro a ambos lados desesperada pensando en como pedirle al playboy las llaves del baño hasta que lo encuentro acostado en su cama con su móvil.
-Ja..James dame las llaves del baño- ¡Santa mierda! Ahora pensara que tengo problemas de digestión.
-No se donde estan- El castaño sigue viendo su móvil sin mirarme ¿Ahora qué voy hacer?
Piensa Dakota, piensa como se lo digo, haber improvisa rápido;
James mueve tu enorme culo y busca las llaves antes de que manche.
Creo que esa no es la manera, esto es muy difícil ahora extraño mucho a Brooke para decirle; ¡Bitch! Ve a comprarme las toallas que estoy sangrando por lo bajo.
¡Jeiiii! Tu puedes Dakota ¿Pero a quien engaño? El mundo se me va a caer encima.
-James por tu bien y el mio será mejor que busques las llaves -apreto mis puños sintiendo mis uñas como se entierran en la palma de mi mano.
-¿Tanta es la necesidad?- me pregunta incrédulo
-Sip... Anda a buscar las llaves.
-Mierda -susurra -¿Y qué vas hacer?
Oh, sera estúpido ¿Cómo se le ocurre preguntar?
-Me vino Andrés- ¡Que acabo de decir! No me había dado cuenta que lo dije demasiado alto para que el playboy haya escuchado.
-¿Andrés?- sus carcajadas cada vez se hacen más sonoras, mientras se levanta para sacar algo de su mesita de noche, lo fulmino con la mirada ¡EL SABIA DONDE ESTABAN LAS LLAVES! -No sabía que las chicas se masturbaban con aquel hombre. Pense que eran solo pensando en mi.
Abro los ojos como platos, el piensa que me masturbo.
ESTÚPIDO.
-¡No me masturbo!- alzo ambas cejas -¡Idióta! Andrés el que viene cada mes.
-Sigo sin entender
Bufo- la regla - miro otra vez a James pero su cara se encuentra en estado; Cariño especificate mejor.
-La regla, menstruación, el periódo... -enumere todas las clases de sinónimos para ver si el playboy entende pero lo consegui, hasta que porfin me entrego las llaves.
Estuve todo el santo día viendo Teen Woolf , y escuchando música de Artick Monkeys mi banda favorita, miro la hora ya había pasado tres horas desde que James se había ido a la fiesta de la fraternidad Murray, la cual yo no estaba invitada por el simple hecho de que no soy popular.
Tiendo una sábana en el sófa. Si dormire en el sófa durante seis meses todo por que no dormiré con James, pués él en vez de decirme como en las novelas o películas románticas: Duerme en mi cama tranquila, yo dormiré en el sofá.
No, no es asi porque solo supo responderme: duerme en el sófa. Mientras yo dormiré suavemente en mi cama, tú te lo pierdes.
Ya es muy tarde, el sueño puede más que yo pero lavo mi cara varias veces para seguir viendo una película con mi amiga pizza,
Pero me quede dormida.
El hambre voráz se hace presente haciéndome levantar a las tres de la madrugada. Entonces decido ir a la cocina no oigo ningun ruido excepto el sonido de mis pisadas, creo que James todavia no a llegado de la fiesta.
Abro la nevera sin vergüenza alguna, encontrandome con lo más preciado en el mundo por lo menos para mi.
Solo tiene tres sílabas, es un sustantivo, también es dulce y me provoca miles de sensaciones en mi, Nutella.
Hago una pose de enomarada al meter la cuchara en mi boca con el dulce chocolate de el amor de mi vida. Decido llevarme todo el bote para comerlo en el sofá pero cuando voy a salir de la cocina me encuentro con un torso desnudo bien formado, pego un salto con un grito acompañado, haciendo que la cuchara y la Nutella caiga al suelo.
Miro asustada el rostro del cuerpo que tengo al frente mío y veo que es el de James.
-¡Ahhhhh!- grito muy asustada
-Callate, vas a despertar a los vecinos.
Mi respiración es agitada
-¿Estás bien princesa?- me pregunta James es que acaso no se da cuenta que estoy tirada en el suelo.
-No me llames princesa- lo míro a los ojos, se acerca a mi a mi oido poniendose de cuclíllas y me susurra.
-Es mi departamento y te llamo como yo quiera- veo como ríe seguramente por sentirse el que manda en mi vida pero yo le demostrare que conmigo se equivoca y que no es fácil ponerme nerviosa.
- Estoy aquí por una estúpida apuesta. Pero eso no significa que puedas mandar en mi vida y llamarme como se te de la gana James -mi voz es firme y dura, veo como vuelve en la posición anterior demostrando sus musculos y su mandíbula tensa.
-Que quede claro que la apuesta la propusiste tú.
-Eso ya lo se- pongo los ojos en blancos -Pero te lo voy a repetír de nuevo eso no significa que te comportes conmigo como se te de la gana.
Ríe y me dice -Vete adormir princesa o te llamo ¿pequeña?
Puedo ver como se aleja de mi y su enorme espalda apenas se hace visible por la oscuridad.
Hello!
DAKOTA EN MULTIMEDIA
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Live with a playboy
De Todo-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-grito desesperada al enterarme que perdí la apuesta que hice con él playboy del instituto, pero aclaro un poco mi garganta para seguir con lo que estaba haciendo -¡NOOOOOOOOOOOOO! La risa de James se escucha, detrás de mis es...
