La organización conformada por poderosos ninjas renegados hizo su aparición y con ellos llegó la tragedia.
Sarutobi Asuma: un gran amigo, un excelente ninja, un sensei formidable, una alma generosa.
En el funeral se hicieron presentes compañeros, amigos, familia. Kakashi permanecia con la cabeza baja, la mirada triste. Recordó que hace unos días Asuma quería hablar con él pero antes de poder hacerlo fueron interrumpidos y ahora jamás se enteraría de lo que deseaba hablarle.
-Asuma…
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Kakashi que se encontraba en la oscuridad de su recamara; sabía que Shikamaru, Choiji e Ino irían detrás de aquellos que le arrebataron la vida a su sensei pero también tenía muy en cuenta que frente a ellos no tendrían oportunidad.
-Debería ir… aunque tal vez muera…
Esa era una probabilidad muy latente. No lo pensó más, tomó su chaleco, sus herramientas ninja y salió del lugar.
-Primero una parada.-Subió al techo de una casa, desde ahí tenía una buena vista; no era la primera vez que lo hacía. Una joven de cabellos rosados dormía profundamente, su rostro iluminado por la luz de luna, lucia preciosa. El peligro que corria en esa misión era alto por eso mismo decidió ir a verla quizá por última vez, quería llevar consigo la bella imagen de su amada.
-Sakura, si no regreso... vive y sé feliz… que yo donde quiera que esté te estaré cuidando.-soltó al viento.
Se dirigió a la entrada principal de la aldea donde ya podían verse cuatro siluetas. El equipo Asuma y la otra, Tsunade quien estaba ahí para evitar que se fueran. Kakashi apareció frente a ellos y tras hablar con la Godaime y hacerla ver que los chicos no desistirían de irse y que lo mejor era que él los acompañara ella no tuvo más alternativa que dejarlos partir.
Kakuzu y Hidan, esos eran sus nombres. ¿poderosos? Sí. El ex-ANBU estuvo en peligro de morir pero justo en ese momento apareció su equipo. Naruto, Yamato, Sai y Sakura. Le alegraba verlos, en especial a ella. Agradeció a la vida, al destino poder volver esos hermosos ojos color jade. Con la ayuda de Naruto pudieron derrotar a Kakuzu mientras un tanto alejado Shikamaru hacía lo mismo con el otro Akatsuki.
Victoria. Dos rivales menos aunque el dolor que dejaron a su paso es irreparable.
Días después Kakashi se enteró de lo que Asuma quería decirle: Kurenai está embarazada. Sin duda la vida de un ninja es dura, ahora ella tendría que criar a su hijo sola, el pequeño tendrá que crecer sin un padre.
Antes de Sakura él no pensaba más allá de su presente, sabía que su vida corría peligro en cada momento, en cada misión. No se permitía imaginarse con una mujer, sentar cabeza, formar una familia. ¿y ahora? Lo hace, lo imagina, lo sueña, lo desea pero el miedo y la indecisión siguen presentes. ¡¿Hasta cuándo?!
La normalidad volvió a la aldea y con ella nuevos rumores. Orochimaru está muerto, Sasuke lo asesinó.
Una nueva busqueda, Itachi el objetivo, la carnada para atraer a Sasuke. Misión fallida.
El tiempo pasa Kakashi no encuentra la forma de acercarse a Sakura, en realidad, regresó a la tonta conclusión de que solo estaría a su lado y la cuidaría desde las sombras, eso era lo mejor. Pero si esa era su decisión ¿por qué le seguia dando vueltas al asunto? Frustrado se tumbó en la cama de su habitación.
-Hokage-sama solicita su presencia con urgencia en la torre.-un ANBU estaba de cuclillas en su ventana.
-Entendido.-dicho esto el ANBU desapareció en una nube de humo blanco.-¿qué habrá pasado?.-Esta vez se apresuró a ir a la torre, tenía un mal presentimiento así que por única ocasión su costumbre de llegar tarde a todos lados tomaría un pequeño receso.
Al llegar a la torre notó que estaban las invocaciones de Jiraiya.-Qué extraño.-pensó y sin más entró a la oficina.
-Justo a tiempo.-dijo Tsunade que se encontraba sentada en su silla detrás del escritorio con la vista fija en la aldea.
-Me dijeron que era urgente.-Su vista fue de la Hokage a Shizune que mostraba un semblante triste después la dirigió hacía unos sapos más que también eran invocaciones del sanin. -¿qué sucede?
-Te diré en cuanto llegue Sakura.
-Bien.-definitivamente su mal presentimiento era acertado, hay malas noticias.
Un par de minutos después se escucharon unos golpes en la puerta.
-Adelante.-la sanin dió la orden de entrada mientrás daba vuelta a su silla para poder ver a los ninjas invitados a su oficina.
-¿Me llamó, Tsunade-sama?
-Sí.-La mirada de la Godaime lo decia todo, unas lagrimas en sus ojos se hacían presentes pero ella hacía todo lo posible por reternelas.-Jiraiya…
-Si lo deseas yo puedo decirles Tsunade.-uno de los sapos que se encontraban ahí la interrumpió
-No, está bien, yo puedo.-habló pero su voz era entrecortada, aclaró su garganta y continuó.-Jiraiya… ha muerto.
Abatido. Esa era la palabra que definia perfectamente cómo se sentía en ese momento. Jiraiya, su amigo, su consejero, a quién se acercó después de la perdida de su padre y de su sensei, ha muerto.
-Quise decirselo a ustedes primero porque necesito su ayuda.
-Naruto…-dijo Sakura casi en un susurro.
-Sí…-respondió Tsunade.- Él y Jiraiya… compartían un vínculo muy fuerte… ahora más que nunca va a necesitar de nuestro apoyo. Kakashi… sé que tú también…
-Estoy bien… Tsunade-sama -mintió.
Sakura lo veía con tristeza así que él se limitó a sonreir.
-Bien, enviaré a alguién por Naruto.
-No.-interrumpió Kakashi.-yo iré.
-De acuerdo.-Una vez fue autorizado salió, necesitaba aire fresco, estar solo, quería gritar, llorar, golpear algo… una vez más la vida le arrebataba a alguién muy importante para él pero no lo hizo, como siempre mantuvo su postura firme. Debía mantenerse así, tenía que ver a Naruto.
Las noticias fueron dadas, la reacción fue la esperada. Tiempo, eso es lo que el joven necesitaba tiempo; mismo que no dió tregua y pasó sin previo aviso.
Una semana ha pasado desde aquel fátidico día en en que recibió esa terrible noticia. Ahora Kakashi se encontraba en su oscura habitación pensando en los recientes sucesos. Si bien nunca ha sido bueno brindando consuelo y palabras de aliento jamás va a dejar a su alumno solo. Sabía cuánto Jiraiya apreciaba a ese joven cabeza hueca y él lo honraria protegiendolo y guiandolo hasta que cumpla su sueño de ser Hokage. Pero había algo más.
"…ya es tiempo de que dejes tu pasado y tus miedos atrás y busques tu felicidad". El mensaje era claro.
-Jiraiya-sensei… yo… ya tome una decisión. Lo siento.- tantas misiones peligrosas, tantos enemigos formidables y nada le había frustrado tanto como esto. Una simple decisión: ser feliz. Con esa batalla interna poco a poco se dejó vencer por el sueño.
Era medio día y Kakashi iba despertando no había misiones para él ese día así que simplemente quiso dormir como no lo había hecho quizá en años.
-Sakura…
Como cada día al despertar, como cada noche al dormir esa joven de cabellos rosas y ojos jade se hacía presente en sus pensamientos.
-Esto no puede seguir así, debo apartarte de mi mente… pero no sé cómo.
Se levantó perezosamente y se encaminó para tomar una ducha; terminó, se vistió, preparó un "desayuno" decente, el día era perfecto tan pacífico como no se había sentido desde hace un largo tiempo así que optó por dar un paseo.
La calma antes de la tormenta.
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Tal Vez es Momento (KakaSaku)
FanfictionKakashi es un ninja talentoso, conocido por todo el mundo shinobi; sin embargo con él lleva una carga muy pesada: la pérdida de las personas más importantes y cercanas a él. Eso lo ha hecho cerrarse a cualquier sentimiento más allá del cariño y apre...