Tarnovo
Antes de seguir con la historia de mi hermana, tengo que narraros lo sucedido en Bulgaria aproximadamente en enero de 1281. Lo primero que tengo que contaros que es un país muy frío en invierno, los caminos habían quedado prácticamente intransitables debido a lo nieve que se acumulaba en ellos. Pero en Tarnovo como en el resto de ciudades de Bulgaria la gente era muy ruda acostumbrada al terrible frío del invierno fue lo que comprobó una anciana que cruzaba por primera vez en su vida las puertas de la ciudad. La gente iba de un lado a otro portando grandes cestas mientras los niños se marcaban al río a tirar piedras o hacer barquitos con ramas. La vieja caminó por las calles con cuidado de no caerse. Iba vestida con harapos negros muy desgastados y un pañuelo negro tapándole la cara para abrigarse del frío y un bastón para apoyarse. Nadie reparaba en ella, solo les parecía una anciana que pedía limosna.
Tras mucho caminar llegó a una plaza justo enfrente de la Iglesia de los Cuarenta Mártires, construida décadas atrás por orden del emperador Iván Asen II. Como tenía los pies agorados de tanto caminar entre la nieve por una ciudad tan empinada decidió entrar y sentarse allí a descansar un momento mientras contemplaba la iglesia. Se trataba de una basílica de piedra con seis columnas, tres ábsides semicirculares y un nártex en el lado oeste de la iglesia. El decorado era idéntico al de otras muchas iglesias que había visto a lo largo de su vida, imágenes de Jesús en la cruz, la Virgen llorando y escenas de la Biblia pero entre todas hubo una imagen que le llamó especialmente la atención. Era una imagen por la que se llamaba así a la iglesia Los Cuarenta Mártires, pues en él se veían a cuarenta hombres en ropa interior metidos en una especie de cueva con el agua que le sobrepasaba la cabeza y Cristo arriba del todo con los brazos extendidos. Esa imagen le llegó hondo estuvo un buen rato mirándola, era tan real la expresión de pánico de esas personas, todas estaban muy delgadas y se abrazaban los unos a los otros. Preguntó a un monje que pasaba por allí sobre la historia de esa imagen, este le contesto que eran legionarios del Imperio que fueron condenados por el emperador Licinio a morir siendo sumergidos en una piscina helada por ser fieles seguidores de Cristo, pero que ese castigo no fue capaz de apartarles de su fe.
- No eres de por aquí ¿verdad?
- No, vengo en busca de refugio mi aldea fue arrasada.
- Esta es la casa de Dios aquí podrás guarecerte.
- Os lo agradezco pero tengo quien me acoja, ¿no le conocerás? se llama Ivan Zheforovich, es un orfebre.
- Es uno de mis fieles más devotos. Sino recuerdo mal vive al oeste cerca de las murallas. Pero pregunta mejor.
- Gracias y ve con Dios.
El monje no le quitaba el ojo mientras se marchaba por la puerta. Una vez fuera siguió su camino. Contemplando las casas, tenían forma cuadrada de dos pisos el primero hecho de piedras y el segundo de madera con terrazas alguno de ellos. Eran casas amplias, usaban el primer piso como taller y el segundo como vivienda. Como la mayoría de la gente no sabía leer tenían colgado un letrero que consistía en un dibujo relacionado con el oficio que se realizaba.
Caminaba mirando de reojo a la gente, eran muy altos y musculosos en comparación con otras partes del mundo que había visitado. Su piel era muy blanca muchos tenían ojos azul claro. La mayoría tenía el pelo largo y suelto, con una poblada y descuidada barba. La mayoría bestia con abrigos de lana y las mujeres además iban con un chal. No tardó mucho en llegar a una pequeña plaza donde habían montado un patíbulo en el que todavía estaban colgados tres cuerpos. Se quedó con los ojos abiertos contemplando la escena. Se trataba de gente muy joven y sus cuerpos estaban congelados lo que le hacía imposible saber cuánto tiempo llevaban ahí colgados pero viendo que la gente pasaba de un lado a otro sin reparar en ellos le daba a entender que no les habían colgado ese día.
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Promesas de sangre
AdventureTras unos años de paz, Khutulun se prepara para suceder a su padre y casarse con el hombre que ama. Sin embargo las cosas se van a complicar ya que sus hermanos no ven con buenos ojos que sea ella quien les dirija, además un nuevo peligro surge en l...