¡Lucien! Justo el hombre que estaba buscando. Oye, ¿de casualidad no sobrarán algunas sombrillas en tu tienda? Ya sabes, de esas que se usan en los puestos de Salvavidas. Sucede que unos niños se dispusieron a lanzarle piedras a la que tenía, y las autoridades –por alguna razón– se niegan a autorizar el trámite que necesito para que me suplan otra. En serio, me harías un gran favor.