Me llamo Helena Köhler. Mi nombre es conocido hasta por los sitios más escondidos y antisociales de la ciudad de Seattle. Cuando un apellido es conocido puede tener mala fama o buena fama. En mi caso, como es de suponer, es de mala fama.
Quizás debería empezar a explicaros mi historia con el típico ''érase una vez'' de todos los cuentos. Ojalá mi historia fuera un cuento, más bien, ojalá mi historia fuera irreal. Así que voy a empezar como si lo fuera...
'' Érase una vez...
Seattle, Washington. 7:56 P.M
— ¡Venga ya! —Gritaba mi padre desde la otra parte de la casa— ¡Por tu culpa vamos a llegar tarde! ¡Tu tío ya debe estar esperándote!
Y es así como, mis padres fácilmente se deshacían de mí ''vendiéndome'' a mi tío.
Os explicaré la historia más detalladamente, si es que tengo tiempo: Mi hermano se independizó a los 18 años, y cómo no, yo, también tendría que hacerlo al cumplir exactamente esa edad. La diferencia entre mi hermano y yo; es que él se había pasado toda una vida ahorrando para comprar el típico piso juvenil que todos sueñan tener al ser mayor. Había también otra diferencia aún más grande y notable: mi hermano, no era conocido en la ciudad como yo. Ojalá yo tuviera tal lujo.
Mis padres ya habían intentado buscar algún piso cerca de la universidad y claramente en Seattle, y aunque lo hubieran encontrado, nadie querría ser el casero de una chica a la que todo el mundo mira mal por darse a conocer por toda la ciudad un vídeo erótico suyo que le envió a su novio. Sí, esa chica soy yo.
A veces me río al recordarlo. Pero no os dejéis engañar: lo hago por no llorar.
No hay ni una sola persona en Seattle, NI UNA, bueno, no exageremos... Alguna que otra vieja no lo habrá visto, digo vieja porque los viejos de hoy en día están más salidos de lo normal.
Es entendible reconocer a la creadora de ese vídeo como una ''puta, guarra, zorra, perra...'' y todos los insultos que me habrán dicho ya, pero desde hace un año nunca he escuchado un comentario tal ''quizás ella no se daba cuenta de lo que hacía'' ni uno. Ni si quiera mis padres pensaron en que quizás la culpa no fuera mía. Quizás la presión o la tensión social me hizo hacerlo. Quizás quería impresionar a mi novio. Bueno, fue mi novio el que me impresionó a mí. James Coeman, el chico más popular y más guapo de la ciudad, era mi novio, prefiero no recordar lo contenta que me puse cuando me pidió salir...
Bueno, a lo que iba, él fue el que difundió el vídeo. Solamente me utilizó para a saber qué iba a hacer con ese vídeo... A partir de eso mi vida dio una vuelta de 360 grados. Salí en el periódico, revistas, e incluso en portadas de tiendas de lencería.
Ahora mismo, montada en el carro de mi padre, me dirigía hacía Lake Forest Park, el barrio peor visto de toda la ciudad, está mal visto por su gente, y ahora yo pertenezco a ese grupo. Salí del coche y cogí mi maleta con la mano derecha, y con la mano izquierda cogí la mano de mi tío -un señor de 56 años que a esa edad no es capaz de valerse por sí mismo- y entré a ese asqueroso barrio. A la entrada había 5 o 6 chicos fumando, tenían la pinta de los típicos malos que salían en las películas...
— Eh —Decía uno de los chicos que se apoyaba en la entrada— ¿Köhler?
Lo sabía, LO SABÍA. Era normal que me reconocieran. Debí haberme puesto las gafas.
Seguí adelante ignorándolo.
Seguí. Paso uno. Paso dos.
Luego no sólo era un chico era el que me llamaba, eran todos. Mi tío entro muchísimo antes que yo, así que no escuchó nada, de todos modos, no escuchaba bien. Seguí ignorándolos mientras buscaba la casa de mi tío.
Un chico se me adelantó y me cogió del brazo.
.
.
.

ESTÁS LEYENDO
No tengas miedo... [ND-HS]
ספרות נוערQuizás ella era demasiado rosa para un chico tan grisáceo.