Capítulo 26

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Talvez necesiten leer los capítulos anteriores para los que no recuerdan bien que esta pasando :)

P.D.V Jessy

Esta semana había sido un infierno sin Mark, hasta hoy. Hoy le darían el alta y podría tener a mi hermanito nuevamente. Nunca pensé decir esto, pero en verdad lo extrañaba.

Agarré mi móvil ya que alguien llamaba.

“Desconocido”

Lo deje sonar, no me interesaba hablar en este momento. Además… ¿¡Quien llama a las 6:30 de la mañana?! Pensé en varias opciones, pero algunas eran ilógicas. Acomode mi almohada y me moví de lado, dejando mi móvil a mis espaldas.

El móvil empezó a sonar nuevamente, mire a la pantalla. Esta vez no decía desconocido, tan solo unos cuantos números. Ñah, seguro que es una operadora. Volví a tratar de dormir pero, oh, el móvil siguió sonando.

-¿Quién es? – Pregunte irritada, enserio ¿Quién llama a las 6:30?

-Hola – Dijeron de la otra línea. Obviamente era voz de una chica, pero antes de poder insultarla, cortaron.

A ver, déjenme pensar… ¿Llamaron tan solo para cortarme? Maldita gente y sus putas bromas telefónicas.

Esta vez apague mi móvil, y en tan solo unos minutos, caí dormida.

****

Todo era hermoso. Había muchas flores, arboles y algunos animales saltando por ahí (eso sonó muy Disney) Pero bueno, para una niña pequeña  era simplemente perfecto. Mire a mi costado y vi que estaba mi padre, mi madre y mis dos hermanos. Vi que Sam (Mi hermano) me hacía señas para que me sentara con ellos. Pero… ¿Cómo era posible todo esto? Si mi padre y mi hermano estaban muertos…

Gire la cabeza repetidamente, olvidando ese pensamiento. Salí corriendo y abrace con todas mis fuerzas a mi familia. Los amaba tanto así, unidos… Felices.

Mi madre me ofreció un sándwich y yo lo agarre con mis pequeñas manos. Empecé a comerlo y todos los buenos momentos llegaron a mi cabeza. Mi madre y mi padre riendo, Mark y Sam jugaban futbol y yo estaba sentada, observando la felicidad que una niña podría tener. La felicidad es algo hermoso, pero siempre tiene sus partes malas… Empiezas a crecer, tus padres ya no los vez tan felices como antes. Ahora solo hay discusiones, Mark y Sam ya no son los mismos, ahora solo se distanciaron, crearon nuevos amigos y se olvidan de los buenos momentos.

Intentaba no llorar por ver crecerlos y verlos felices, a su manera. Ocultando en esa bella sonrisa, un dolor interminable. Hoy era mi cumpleaños número 10, tenía a Mark y a Sam a mis costados aplaudiéndome y diciendo “Nuestra pequeña está creciendo” y obviamente a mis mejores amigos enfrente, Rose y Ryan. Ese fue el último día… Fue la gota que rebalso el vaso, Mi padre murió viniendo a casa. Días después encontramos muerto a Sam en el baño, ahogado, por elección suya.

Mi vida no fue la misma. Ya no comía como antes, apenas salía de mi habitación, no hablaba con nadie. Nadie lo impidió, hasta un día. Mark entro a los gritos a mi habitación diciendo que mama estaba muriendo. Mi vida se derrumbaba poco a poco, mi madre, la mujer que me dio la vida. La mujer que me alimento y me crió, estaba muriendo.

Los enfermeros no tardaron en llegar a nuestra casa y llevarse a mama en una camilla. Estaba abrazada a mi hermano, el era lo que me quedaba.

Unos meses después, nuestra madre despertó. Ella volvió a su vida normal, pero todos cambiamos, fuimos unidos. Tratando de ser felices, sin dolor. Comencé a comer, mi hermano y yo nos unimos, mi madre dejo de beber y hasta ahora, no hay rastros de que quiera suicidarse.

Caught in the worldDonde viven las historias. Descúbrelo ahora