Mikasa fue despertando de poco a poco en la comodidad de una cama bastante cálida.
Al recordar y reaccionar abrió los ojos por completo, levantándose con violencia. Miró la habitación, era completamente desconocida.
Miró a todos lados, hasta que su mirada chocó con una persona que reconoció al instante, lo que le resultó bastante desconcertante.
El chico abrió los ojos y al verla despierta quitó unos cables de sus oídos, reincorporando su cuerpo en aquella silla.
Ambos se miraron confundidos.
— Eren? - preguntó
— Mi..Mikasa? - preguntó igual
No separaron sus ojos el uno del otro, estaban impresionados al ver ese...cambio.
— ¿De verdad eres tú? - preguntó de nueva cuenta retirando un poco las cobijas de su cuerpo.
El chico se levantó y se sentó frente a ella, tomando su rostro con ambas manos.
— Sí, soy yo, ¿Tú estás bien del todo? - preguntó
Mikasa se perdió en su mirada, era tan profunda e iluminada.
— No lo sé, hace un momento tú y yo.... - dudó en decirlo, todo en ese Eren era diferente.
En especial su vestimenta.
— Nosotros... - dijo para querer escuchar lo que tenía que decir
— Ah, no nada, olvidado - dijo
— ¿De dónde vienes? Es más que claro que tú, no eres la Mikasa que yo conozco —
Ella dudó un poco, no sabía cómo empezar.
— Ehh, en que año estamos? - fue lo primero que quiso saber
— Amm, pues en el 2013 - respondió sin más, dejando a la azabache sin palabras
— ¿Tú vienes de otro año? - soltó su rostro al notar su mirada impactada
— Sí, yo hace un momento estaba en el año 855 -
Ahora era Eren quién se impresionó.
— ¿¡855!? - Mikasa sólo asintió - ¿Cuántos años tienes? -
— 17 —
— Yo 16 - respondió
Ambos volvieron a sorprenderse.
- - ¿Cuándo cumples años? - -
Preguntaron al mismo tiempo, ella se quedó en silencio, disculpándose.
— No, por favor, tú dime - pidió
— 10 de Febrero - de nuevo una impresión
— 30 de Marzo —
No podían creerlo, en verdad podían ser la misma persona sólo que...de otro año?
— Eres...Mikasa Ackerman? - preguntó
— Sí, tú eres... -
— Eren Jaeger - la interrumpió
Se separaron un poco, sus ojos no podían expresar más sorpresa de la que ya tenían.
Sin decir nada, comenzó a tocar y acariciar la manos de la chica, su cabello, su rostro y de su cintura hasta los costados, lo que la hizo sonrojar.
— Eres muy distinta - dijo al terminar
Mikasa sólo observaba su rostro y sus ojos, igual de sorprendida.
— Tú igual; ¿qué es eso? - señaló lo que colgaba del cuello de su camisa
— Ah, se llaman audífonos - sonrió
— ¿Qué? - preguntó sin entender, él rio un poco
— Au-dí-fo-nos - separó la palabra
Sin comprender del todo aquel nombre asintió, simulando lo contrario.
— Y...¿Qué hacen? - los tomó con extrañeza
Eren volvió a sonreír y lo quitó de sus manos para colocarlo en el oído de la azabache.
— ¿Qué es eso? -
— Música - respondió con una sonrisa. - Mira - le mostró la pantalla de su celular.
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El rostro de la chica demostraba bastante confusión pero cedió ante la melodía.
— Está buena no? - preguntó el chico sonriendo
Mikasa solo asintió.
Ese mundo en el que estaba ahora era raro, diferente, mucho a decir verdad.
¿Música que se podía escuchar a través de un cable dividido en dos? era bastante extraño. Pero la actitud de ese Eren le llamaba mucho la atención. La hacia sentir bien o incluso mejor que antes con el Eren que ella conocía.
Eso la hizo sonreír, aceptando lo que ahora vivía.