Cambio aceptado?

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Su cuerpo fue recuperando la sensación del dónde estaba. Sus ojos se sentían pesados, sin embargo, pudo abrirlos. Ubicándose en una habitación demasiado...rústica

Se levantó con lentitud y observó cada detalle de ésta hasta que sus ojos chocaron con la mirada fría de un chico frente a ella. Ese verde brillante era imposible de confundir.

— ¿Qué eres? -   fue lo primero que dijo el chico al verla levantarse

Mikasa se sintió confundida, analizaba con cuidado sin entender muy bien del todo.

— Ah...una persona -  respondió sin más  - ¿ Y tú? -  preguntó a tono de burla, siguiendole el "juego"

— ... -  no se molestó en responder a esa pregunta  - Tu nombre? -  decidió decir

— Mikasa, Mikasa Ackerman -  respondió con una ligera sonrisa

Eren la miró y frunció un poco el ceño al sentirse confundido.

— ¿Segura?  —

— Sí, ¿Tú...eres mi caballero oscuro? -  preguntó sin rodeos

— ¿Disculpa? Mi nombre es Eren Jaeger — 

Su tono cambió a uno, al parecer, molesto.

— ¿En serio? -  sus ojos plata se sorprendieron

— Sí, te pediré que no me llames de esa forma -  siguió con su mal tono

— De acuerdo pero... ¿Por qué te molestas? —

— Que no te importe, por tu culpa me retrase en algo -  y le dio la espalda

— Debo irme, cuando regrese no te quiero ver aquí -  caminó hacia la puerta

— ¿Puedo ir? —

— No, por su puesto que no puedes ir, ahora déjame en paz —

Eren salió de la habitación sin explicar nada.

¿Irse? ¿A dónde? Ese mundo era desconocido para ella, no sabía nada de él.

Se puso de pie y se acercó a una ventana, todo era antiguo. Veía personas moverse con prisa, asustadas y cosas similares.

Suspiró, en esa habitación ni siquiera había una estantería de libros o algo interesante, solo una mesa y la cama donde recientemente despertó.

— ¿Habrá un Armin aquí? -  se preguntó a sí misma

Caminó hacia la puerta y la abrió ligeramente, esperando escuchar su voz o ver su cara, no tardó tanto.

Al verlo pasar, de forma muy rápida y ágil lo metió a la habitación en donde estaba.

— ¿Tú eres Armin, verdad? -  el chico la miró, extrañado

No tardó en reconocerla.

— ¿Mikasa, por qué tienes todo eso en cima? -  preguntó

Se miró a sí misma.

— Es mi ropa normal, bueno ven -  rodeó el tema y lo hizo sentarse en una silla de la mesa, le explicó lo que pasaba, de donde era, que hacía, su mundo normal y cosas referentes a los tres.

Después de eso pidió una explicación de lo que era ahora este desconocido mundo para ella.

— Pues, originalmente es un mundo dominado por unas criaturas llamadas titanes -  dijo en primera estancia

— ¿Titanes? -  el chico asintió

— Pero actualmente, el resto de la humanidad en ésta isla y en el otro lado del océano está en peligro por los ideales y deseos de Eren —

Se quedó sorprendida, miró hacia la ventana, se estaba haciendo tarde.

— ¿Él, va a matar a...todos? -  preguntó asustada

— Sí -  contestó sin más, con toda la verdad en la boca

La puerta se abrió de repente, Eren había llegado de nuevo, ambos chicos lo miraron. Armin bajó la cabeza.

— ¿Qué es lo que estás haciendo? -  su molestia volvió

— Y tú lárgate, no tienes nada que hacer aquí —

— Lo sé -  contestó levantándose

— Entonces apresurate en irte -  exigió

Antes de que saliera tomó su cabeza con una mano, buscando en su memoria lo recientemente ocurrido, borrandolo en un instante. Cerró la puerta.

— ¿Por qué lo metiste aquí? -  regresó la mirada a la chica

Mikasa se asustó y comenzó a retroceder, viendo como él se acercaba amenazante.

— No pensé que...sería algo malo —

Retrocedía cada vez más al ver la cercanía que tenía con él hasta que quedó acorralada, con la espalda contra la pared y los brazos de Eren cubriendo las posibles salidas de escape.

— Sólo quería...saber que lugar es...este -  se sonrojó repentinamente

Eso llamó su atención, de verdad que se parecía bastante a la Mikasa que él conocía. Se separó de ella.

— Bien, te explicaré ahora —

Tomo su brazo con fuerza y se sentaron en la orilla de la colchoneta, se formó una notable tensión en el ambiente.

Tú corazón, mi amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora