Capítulo cinco.

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DAGEN

Me sentía ajeno a todo mientras miraba a la chica Monroe sonriendo con su hija y el padre de ella.

Investigue todo sobre Lise, no podía creer cómo un detalle tan importante se escapó de mis ojos sin notarlo. ¡Ella tenía una hija! Eso no podía ocultarse. Por demás estaba decir que ella no debió ocultarme algo como eso, yo no me metía con mujeres que tenían hijos, era terreno peligroso porque el niño podía terminar encariñado hasta el punto de verme como un padrastro y cuando al fin todo terminara, como salía pasar, el que salía como el monstruo que rompía el corazón de un niño era uno. Agradecí no haber caído ante mis impulsos y ser elocuente, porque de no haber sido así me habría metido en un enredo que no necesitaba.

—¿Por qué no la mencionan?—le pregunté en susurros a Miller.

—Lise así lo quiere—se encogió de hombros, llenando su boca de queso—. La gente puede ser muy cruel, más cuando eres una figura pública.

Me pase la mano por el pelo, frustrado. Me sentía un completo idiota pero supe disimularlo cuando Ashelyn me dirigió una mirada.

La niña era idéntica a Lise, tenía los mismos rasgos pero con el pelo más oscuro y grandes ojos verdes sin el gris de su madre. Era bonita y alta, seguro estaría entre los seis y cinco años. Me miró un poco confundida, pero sonrió amablemente mostrando sus dos dientes faltantes. La pequeña tenía los genes Monroe sin dudas. 

—Damen, tráeme a Nealie—Lise se acomodó en la silla, esperando que su hermano dejara a la pequeña en sus brazos—. ¿En qué momento se durmió?

—Cuando le dije que debía bañarse.

—Nealie Summer Monroe, deja de fingir y ve a bañarte de una vez.

—¡Pero mamá!—no pude ocultar mi sorpresa ante la palabra mamá—. ¡Me bañe ayer!

—Y desde entonces jugaste y sudaste—Lise la miró con acusación y acarició su nariz con la de ella—. Ve con tío Lobo a bañarte o no comerás helado hasta dentro de dos meses.

—Persona fascista—gruñó la niña, causando una risa colectiva de su familia.

Damen se llevó a su sobrina, acompañado por Ashelyn, quien volvió a mirarme de una forma meticulosa antes de marcharse.

Liam, el padre, me miró con el ceño fruncido y después miró a la chica para hablarle en susurros.

No lo conocía de nada así que creía que era un tipo simple de Beaufort. Podía entender porque le atraía a la modelo, él era atractivo, aunque sin llegar a la altura de los Monroe, con los ojos marrones y el cabello del mismo color pero con una buena anatomía y los rasgos fuertes. Parecía decente así que me sentí culpable por lo que le hice a su chica en mis sueños esta mañana.

—Hola—dijo después—. Soy Liam Barlow, el padre de Nealie. Roux me dijo que eres un invitado en la Estancia, mucha suerte.

"¿Mucha suerte?" Le dirigí una mirada a Calum, quien por primera vez no me miraba con odio a mí si no que le cedía el honor al pueblerino, y entendí a que se estaba refiriendo. Creo que, por experiencia propia, él me deseaba suerte porque no sería sencillo tratar con su ex suegro. 

—Gracias—murmure, aún demasiado sorprendido—. Eh, tu hija es preciosa.

—Es mérito de la madre, ella también es preciosa—le sonrió y Lise puso los ojos en blanco con diversión.

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⏰ Última actualización: Feb 27, 2021 ⏰

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