La perspectiva de Jiraiya

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Las crónicas de Jiraiya

Edición: cuando un discípulo es joven.

Autor: Yo!!!! El gran ermitaño sabio de los sapos!!!!

Capítulo uno: Algo extraño.

Me encontraba en la entrada/salida de Konoha, está sería la segunda misión oficial que tendría con mi ahijado y quería estar seguro de llevar todo lo necesario, quería que él se divirtiera, últimamente ha estado muy animado así que me costó trabajo encontrar juegos extremos que mantuvieran a Naruto en la sima de la montaña rusa.

El estaba llegando, parecía estar muy feliz de verme y mientras esperábamos la carroza de la gran señora emperatriz empezamos a platicar de como nos había ido en la semana, era extraño, por primera vez sentí que era el único que hablaba, Naruto si me ponía atención pero... Parecía disperso, como si intentará ocultar algo, supuse que tal vez solo era que tenía un postre escondido y no me quería compartir o que se le olvidó decirle algo a alguien, incluso pensé que tal vez se había cancelado la misión y únicamente no me dijo porque quería pasar tiempo conmigo, algo que ya ha sucedido antes.

Sin embargo esa última sospecha fue falsa ya que quince minutos después llegó un grupo de cuatro hombres cargando un pequeño cuarto donde era seguro venía la emperatriz. Ella salió una vez que los cuatro hombres bajaron este pequeño pedestal y de allí... Salió una niña... Incluso más pequeña que mi Naruto.

Ella nos explico que ella es la emperatriz sustituta en lo que su madre se recuperaba de una enfermedad, también nos dijo que no nos preocuparnos, que su madre estaría bien solo que estaba en exceso cansada por no haber atendido las órdenes del ninja médico que la atendió cuando enfermo de una gripe ligera y ahora estaba pagando las consecuencias del estrés y esfuerzo al que se había forzado pasar.

Decidimos entonces ir a empezar la misión, Naruto parecía estar concentrado por primera vez, parecía que no quería que nos atrasaramos, creí que tal vez era porque la última vez que tuvimos misión al término le compré un gran tazón de ramen y a lo mejor piensa que si acabamos le invitaré otro... Que no es mala idea, me gusta mucho estar con él aunque sea un cabeza hueca. Me recuerda a mi.

La misión era sencilla, debíamos ir a uno de los países al sur para escoltar a la pequeña emperatriz, esto ya que al parecer ella no tendría porque haber regresado a su país en esta semana pero con su madre enferma se tuvo que improvisar un regreso rápido, por ello que no tiene escolta propia, la misión estaba programada para una semana y tres días, solo debíamos dejarla en el palacio y regresar, y de camino eran cuatro días, más los cuatro de regreso son ocho y los días demás eran solo por si salía algún imprevisto.

Creí que la misión sería así de sencilla pero olvide que estoy llendo con una niña, una niña que tiene de máximo 9 años, ella al ser una niña se aburría constantemente lo que ocasionaba que le pidiera a los cuatro hombres que iban con ella que la entretuvieran, para ello tenían que bajar el pedestal y por ello es que nos tardamos, paradas casi cada media hora, si no era que la divirtieramos era que quería caminar, o comprar cosas en los pueblos que pasábamos, o que quería comer, o un juguete.

En todo el camino y en cada parada Naruto estaba extraño, como si se le hubiese olvidado algo super importante.

Está vez casi no jugó, ni hizo bromas ni nada de ello, parecía tener la cabeza en otro lado, parecía triste o afligido pero al mismo tiempo decidido a terminar esa misión.

La emperatriz quiso parar en cada casa de té, con la excusa de que así ya sabría dónde se encuentra el mejor té en el camino donde invitaría a su madre cuando está se recuperará.

En casi todas las paradas Naruto no comía mucho, algo extraño pues él come hasta reventar.

Todos los atardeceres era lo mismo con Naruto, quedarse viendo el atardecer y ver cómo pasaba el cielo de naranja a lila y por último a un hermoso azul oscuro todo mientras toma entre sus manos un peluche de zorro.

Algo muy anormal está pasando aquí y yo lo voy a descubrir!

El emo de KonohaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora