Ni buen fuego ni mal hielo. Sólo un vacio, roído por la fatiga y por la espera (.) por todas partes la vieja carencia. Una melodia suavisima, tierna hasta el llanto. Una melodia que impulsa a tirarse al suelo y comenzar a llorar hasta la muerte de la eternidad.
Alejandra Pizarnik, Diarios, 23 de noviembre
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Para Siempre Tu Sonrisa 🌑
PoésieUn poco de cartas y poemas para recordarle a la vida que existo.
