Eliminando a los entrometidos

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Ya pasaron varios días desde que esas extrañas personas me secuestraron y el "Mimo" como se le llama en la ciudad, nos encontramos. El mimo era una persona particularmente curiosa ya que sin siquiera saber quién era me dejó ir, creo que le importa muchísimo el agente del FBI no se que tan importante es pero da igual, lo quiero fuera de mi camino.
Suena mi teléfono, es una llamada y cuando tomó mi celular para ver quién era el número aparece en desconocido, atendí para ver quién era y la voz de una mujer, está rápidamente contesta y dice...

¿-Nos tenemos que ver te voy a mandar ubicación y tienes que venir sola entiendes?- yo sin saber que diablos pasaba le respondí.

E- Vamos a ver, me llamas y me dices que me quieres ver,¿ quién coño te crees carahuevo? Ni tu nombre me vas a decir enserio?? Y luego aparte crees que voy a ir a- interrumpe diciendo.

Mi- A ver soy Michelle imbécil, ven y no rechistes.

Me dejó callada, me lo explico bien explicado. Baje hacia el sótano para cambiar de teléfono y radio uno puedo quedarme todo el tiempo con un mismo número. Me cambié y agarré mi máscara para irme, subí a mi moto y espere la ubicación para ir espere en la puerta de la cochera para salir de inmediato pero todos se me quedaron viendo raro, luego me encargaría de ese asunto mientras tanto esperé.
Cuando suena mi teléfono con un pequeño pitido reviso mi celular y por fin me pasó la ubicación y fui, no podía negarme en estos casos.

Cuando casi llego la ubicación era un montaña era algo grande así que subí en moto, cuando terminó de subir la moto da un arranque rápido ya que como la estaba forzando, soltó un aceleron y cuando baje o estaba bajando suena un disparo y ahí me doy cuenta que me reventaron la llanta ya que la moto se inclina hacia delante y pierdo el control de esta. Caigo unos cuantos metros en una cuesta inclinada y me quedo bocabajo en el suelo, escucho unas pisadas y alguien se pare frente mi, levanté la mirada nada más para ver qué era Michelle con una sonrisa burlona...

E- Como te odio si lo sabías? Tu me vas a pagar la moto hija de perr*.

Me levanto y me sacudo un poco la ropa, en eso ella camina en medio de varios árboles y arbustos los pocos que había cuando ella se detiene veo dos personas con armas largas y a otra persona que venía de rojo con una capucha negra, Michelle se para enfrente de esa persona y mía y dice...

Mi-Quítense las máscaras.

No estaba muy segura pero cuando ví que la otra persona obedeció yo me la quite igual, deje mi máscara atorada con mi cinturón y me dejó la cara destapada y miro a mi lado. Era un chico con una cresta de color rosa y morado azulado tenía un rostro dulce sentía que reconocía esa cara y nada más vi un poco sus ojos ya que cuando se quita la máscara giro levemente la cabeza hacia el lado contrario para evitar verme, me disponía a hacer lo mismo pero mejor deje que Michelle siguiera hablando.

Mi-Ustedes van a trabajar juntos Elizabeth!- Cuando Michelle dijo mi nombre el chico de mi lado giró la cabeza bruscamente hacia mi- Elizabeth tu vas a ayudar a las investigaciones de el FBI.

Deje caer mis hombros y levanto la mirada de inmediato y en ese momento igualmente giro la cabeza hacia el hombre de mi lado. Era el!! el agente del FBI yo decía que su rostro era familiar pero no sabía de dónde.

Mi-Tu Horacio vas a ser parte de la mafia de Elizabeth y le vas a obedecer dentro de el rol que ella te de.

Me quedé viendo el rostro de el chico, lo vi y repetí su sombre en mi cabeza "Horacio" que nombre más curioso, cuando Michelle termina de hablar dice...

Mi- Elizabeth, Horacio te va a acompañar a tu sede para que le des un rol dentro de ella entiendo? Tienes un choche abajo de la colina esperando.

Yo nada más asentí con la cabeza y camine hacia abajo esperando a que aquel muchacho me siguiera. Cuando me subí al coche el chico subió alado de mi en el copiloto y arranque para irnos, estaba de camino cuando el habla y dice.

H- Todavía no entiendo nada, por qué trabajas para ella y por qué tus expedientes están en blanco?.

Me quedé callada y únicamente puse mi vista en el camino para olvidar sus desagradables preguntas y poder llegar más rápido y terminar con esto de una vez por todas, yo estaba segura de algo... Horacio Pérez no me iba a estorbar en mi cometido, si no quería morir era mejor que no me estorbara.

Elizabeth en los SantosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora