Resulta divertido pensar la manera en que somos capaces de ignorar y reprimir sentimientos y emociones todo el día, y cuando llega la hora de dormir, nuestra mente y corazón colicionan creándonos conflictos que afectan nuestra paz, y por supuesto, cualquier atisbo de sueño se esfuma.
Por más que diga que estoy bien no es así. No puedo seguir fingiendo que no me afecta todo esto, porque es la primera vez que me siento de esta manera, solía conocer personas pero nunca me llegue a sentir enamorado. Y, ¿por qué la primera vez tuvo que ser trágica?, ¿por qué no fue tan bonita como le sucede a los demás?, ¿acaso soy tan miserable?, ¿acaso no lo merezco?. Hace unos meses diría que estoy desquiciado e incluso perdido; que el amor no existe... Pero si existe y no asumiré que es maravilloso porque no lo es; no lo conozco de esa forma.
Simplemente desaparecí, y como me pesa haberlo hecho sin responder su bonito mensaje incluso con un sticker; reflejando tácitamente mi respeto a su decisión de trabajar en su amor propio antes que todo, porque me encantaría verlo amandose a si mismo como es debido. Siento que tomé la decisión más errada hasta ahora, no debí alejarme tan radicalmente. Fuí un iluso al pensar que haciéndolo conseguiría paz mental, aunque no voy a mentir, admito que fue placentera mientras duró -2 dias-.
Me siento patético al pensar en él cuando abro los ojos cada mañana, mi mente se agobia con el hecho de que arruiné una de las mejores amistades que había tenido. Por culpa mía estoy donde estoy ahora, es por mi culpa que me doy asco al ver cómo cualquier cosa que hago es buscando llamar su atención. Confundí señales y confundí gestos, y ahora estoy sumergido en el auto-deterioro; en dónde me critico a mi mismo cada día por ser tan iluso y por sentir cosas que no debía. Porque lamentablemente no me había enamorado antes, y si, lo afirmo, por él sentía amor, sentía eso por dentro que no puedo describir con palabras y que nunca había experimentado anteriormente, viví por primera vez algo que me hacía elevar más allá del sexo, cosa que nunca me había sucedido con otras personas.
¿Me pesa que la primera vez que me enamoré haya resultado así?, por supuesto, y a estas alturas no sé qué camino tomar, no sé si acercarme de nuevo, pero, ¿con qué cara?, lo más probable es que ya no me quiera en su vida definitivamente, y me dolerá, lo sé.
Debo reconocer la fuerza que tengo de siquiera borrar cada mensaje que intento enviarle, al menos el poco amor propio que me queda hace que no pierda la dignidad más allá de indirectas en Instagram Stories o en estados de WhatsApp -kill me, I deserve it-. Me pesa tanto dudar de mí, dudar de lo que soy, y sobre todo derrumbar el autoestima que tanto me costó construir. Pero no puedo evitar sentirme insuficiente y solo espero que no se convierta en un extraño cuya risa reconocería en cualquier parte.
ESTÁS LEYENDO
EL ARTE DE DEJAR IR
Historia CortaEl poder de las palabras se expresa en cualquier lugar, y esta no es la excepción. El diario de una persona común y corriente que atraviesa una difícil situación sentimental. Te invito a leer lo que pasa por mi cabeza, pero te advierto que puede cau...
