IV

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Aquel día me había quedado con la duda, sabia su nombre, conocía su voz, me había grabado su rostro; pero aún no estaba satisfecho, algo me decía que no la conocía aún... ¿Por qué pienso en ella todo el tiempo?

Si, hablo de Bia "La Chica del muelle" Desde su ultimo paradero en la tienda de discos, no estaba conforme con nuestra charla y debo admitir que esa sensación me incomodaba e incluso me aterraba.

— ¿Se te olvido algo? —Mamá hablo sacándome de mi trance.

— ¿Cómo? No, no... —Respondí desacertado acomodándome en el asiento del auto.

—Tranquilo, será un éxito. —Mamá tomo mi mano y sonrió comprensiva, como suele hacer.

—Estoy tranquilo, no te preocupes — Intenté sonar estable; ella creía que estaba nervioso por la Premiere y no era así. Ya había pasado bastante tiempo en que no me presentaba en algún proyecto de prensa y mamá debe creer que estoy vigoroso e intranquilo por lo mismo. Pero para ser franco estoy estable... de alguna u otra manera.

A excepción de mis pensamientos en el muelle, Bia y Time; únicamente habían transcurrido unas semanas y aquello ambulaba en mi todos los días, quería deshacer ese nudo pero me avergonzaba el hecho de incluir una chica a mi "terapia de protección" con mi Madre. Es decir, apenas había pasado unos meses, casi un año de mi ruptura con Hannah y actualmente hablar de alguna chica se ha convertido en una superstición, bueno a excepción de Trinity y compañeras de trabajo, claro.

Suspiré inquiriendo alguna goma de mascar de mi bolsillo, tal vez mascar descartaría mi juicio; preferí poner mi mente en la actualidad.



Viajar a Toronto no era tedioso, lo que lo era es ser alguien ocupado y no poder disfrutar bien del lugar. Sonreí recordando una pregunta que me habían cuestionado en una entrevista.

— ¿Qué se siente ser un Chico dedicado siendo tan joven?

Y automáticamente me venía la estrofa de Time "There's still a lot to be lived and I just can't wait". Aunque sigue siendo una cuestión.





La tarde fue pesada, vuelos, ir y venir. Estoy fatigado, no pude evitar rendirme en la cama en cuento llegue a la habitación del Hotel.

Y entonces... otra vez.

— ¿Qué estará haciendo Ella? —Preguntó mi subconsciente.

—Ahgg —Brame colocando mis manos sobre el rostro, comenzaba aturdirme la idea de que solo viviera en mi mente. Me levante tomando un vaso de agua mientras observaba la vista de Toronto. —Debo estar equivocado, solo eso...




Era un día nuevo, estaba apurado, debía que ser paciente. Mamá corría de un lado a otro buscando la corbata que me había comprado en la semana. Yo únicamente suspire observándome en el espejo neutro, tenía la impresión de que este día sería divertido, me deje llevar.

— ¡La he encontrado! —Exaltó mamá acercándose a mí, no pude evitar reír con mis manos en los bolsillos del traje. Se encargó de ajustarme la corbata para finalmente irnos.

Al llegar pude notar por la ventana muchas personas de prensa, fotógrafos y todo ello.

—Al parecer te harán una sesión de fotos rápida antes. —Dijo mi padre al volante.

—Bien—Asentí

Y así sucedió, con la ayuda del personal entre al establecimiento donde me hicieron un par de fotos por parte de producción y recibí unos cuantos autógrafos. Algo rápido siendo honesto, únicamente personas con acceso especial, supongo.

Me dieron indicaciones después, debía pasar por prensa para finalmente ir con el Cast Protagónico. Camine con el personal como me dijeron y rápidamente me cegó el flash de las cámaras; con una sonrisa deje que me tomaran fotos mientras recibía un plumón para autografiar una vez más.

No tenía idea de cuantas fotografías llevaba pero había perdido la cuenta.

— ¿Para quién? —Pregunté marcando la punta del plumón sobre la fotografía.

—Bia —Levante la mirada creyendo que era ella, pero pude rectificar mi error.

— ¿Disculpa? —Fruncí el ceño.

—Mía ­— Mencionó la chica pelinegra, firme. — ¡Bia, aquí estoy!

— ¿Perdón? —Volví a fruncir el ceño con la vista hacia la chica.

—Mía, Emma está esperándonos, perderemos el vue... —Alce mi vista y cruzamos miradas.

¿Acaso me perseguía?

Ella quedo igual de confusa que yo, a diferencia que ella cambió su gesto por una sonrisa de coincidencia.

—Pero...—Soltó.

— ¿Qué tal? —Sonreí pasando saliva y encogiendo mis hombros.

Ella negó riéndose, no sabía porque, hasta que me percate de la razón. Uno, seguían tomándome fotos, Dos, tenía más que autografiar y Tres, ya sabía que no era solo "Ryan" como le había dicho.

—El Cast espera —Me mencionaron.

—En un momento. —Conteste sin saber cómo reaccionar.

La mire una vez más, ella sonrió, sentí un pinchazo. Si se estaba adueñando de mi mente sabría porque.

—En el mismo muelle el Viernes a las Cuatro. —Me dirigí a ella, ella sorprendida asintió, caminé saliendo de ahí con la duda. ¿Estaré haciendo bien?

For You | Aidan GallagherDonde viven las historias. Descúbrelo ahora