Y al fin llega esa noche.
Esa noche que a todos nos gustaría evitar.
La noche de las despedidas,
de ese frío que ya anuncia el final del verano.
Sabemos que ya se ha acabado.
Que a partir de ese momento, el verano
que damos por finalizado se convertirá en tan
solo recuerdos.
Pero yo no estoy triste, es más,
estoy feliz.
Porque sé que el año que viene
habrá un nuevo verano.
Pero los sentimientos de tristeza y melancolía se
palpan en el ambiente de
la última noche
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ama; pero ámate más a ti
Puisiuna vez me dijeron que amara con pureza, pero lo que no me dijeron, fue que a la primera persona a la que tenía que amar era a mi misma. Y ahí empezó todo.