❁; él es el sol.

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Teru lo invitó a una cita.

Irán al cine a ver una película de drama  o algo así.

Akane está un poco nervioso, pone sobre la cama un suéter azul cielo y la gabardina café, antes de terminar de vestirse se pondrá un poco de colonia.

Para finalizar se pondrá su bufanda y sus guantes, hace mucho frío afuera.

Cuando esta listo se despide de sus padres y sale, la ve a ella que parece estar llegando a su casa, Aoi lo nota de inmediato, parece dispuesta a hablar con él.

—Akane, hola —le sonríe, parece estar teniendo un buen día, pues pese al frío sus mejillas tienen color.

—Hola Aoi —responde quizás demasiado serio, al notarlo se aclara la garganta, no quiere dar impresiones incorrectas.

—¿Saldrás? —le dice ella con curiosidad.

—Sí —no quiere dar detalles pero Aoi parece aun desconcertada, él está algo incómodo.

No ha convivido mucho con ella desde la operación.

Hacerlo solo podría perjudicar sus avances, también se siente extraño al saber que saldrá con Teru, no quiere que ella lo sepa.

—Ya veo, espero la pases bien —la conoce tan bien, que pese a la sonrisa pintada en su boca nota la decepción colándose en su voz.

¿Qué pensara Aoi?

Han sido amigos por tanto tiempo y ahora él necesita huir de ella.

—Bueno me voy, adiós —suelta, rompiendo ese pequeño silencio incómodo para después acelerar el paso, sin voltear atrás.

Akane espera poder disculparse con ella algún día, ésta siendo tan distante.

Se encuentra a Teru donde le dijo que lo esperara, siente algo extraño en su pecho al hacerlo, definitivamente no de manera negativa, sino, es algo más cálido, es algo que lo tranquiliza y lo salva de sus propias sombras.

Teru es luz y Akane esta corriendo para atraparla.

Raíces arrancadas.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora