Anteriormente...
-¡Por favor tenga sexo conmigo!- dije fuerte y claro.Me había vuelto loco y esté era el claro ejemplo que mi cordura se había ido.
...
La mirada que tenía mi jefe era algo siniestra, tenía una sonrisa de lado y una ceja levantada. Tragué saliva y dije:
- Bu-bueno, si usted está de acuerdo claro, sin compromiso; solo sexo.
Esperaba impaciente una respuesta, el solo estaba frente a mi mientras me observaba.
- De acuerdo, sexo sin compromiso, serás mi pareja sexual -dijo sonriendo coquetamente - Te pediré que por favor solo yo sea tu única pareja sexual y viceversa.
Asentí, era lo mejor, de todas formas no salía con nadie, ni siquiera para solo tener sexo, en toda mi vida solo eh estado con tres personas, cuatro incluyendo a mi jefe. Analizando la situación esto era algo muy loco y muy cliché: tener sexo con tu jefe. Pensándolo bien me resultaba hasta cierto punto gracioso y mas que nada, muy estimulante. Ambos juramos que no involucraríamos sentimientos y mucho menos afectaría nuestro trabajo. Sellamos el pacto con un beso frenético.
- Te llamaré después - dijo mientras subía a su auto.
Me quedé unos segundos parado mientras lo veía alejarse hasta que lo perdí de vista, el atardecer era precioso y mientras iba caminando a casa recordaba los labios de mi jefe; tan mojados y tan suaves. Su tacto con mi piel hacía que mis nervios se pusieran de punta.
¡Esto es el comienzo de una locura!días después...
Los gemidos eran tapados por la mano del sr. Benjamín, mientras me embestía fuertemente sobre su escritorio. Esto era muy cachondo. Llegué temprano porque necesitaba revisar unas cosas que había dejado pendiente y me encontré al sr. Benjamín en su oficina y una cosa llevó a la otra y ahora estamos aquí: como dos adolescentes pubertos que lo único que queremos es sexo. Estaba muy excitado, no se si era más por las feromonas que emitía el sr. Benjamín o por el hecho de ser descubiertos por alguien. Su pecho estaba rozando con mi espalda, su mano tapaba mi boca y con la otra sostenía mi pierna alzada. La sensación de que estaba a punto de terminar, por segunda vez, se hizo presente. Y como si él lo supiera lo hizo mucho más rápido, ambos terminamos al mismo tiempo; él dentro de mi. Nuestras respiraciones eran agitadas, yo le di un beso en los labios antes de agarrar mis ropas para vestirme y ponerme a trabajar.
- Sr. Benjamín a las 3 tiene junta con todos los accionistas y a las 4 tiene cita con la CEO de la empresa BIT, ah y tiene que revisar unos papeles para el departamento de marketing, los necesitan para hoy...
Me sentía cansado, los ojos pesados y la cadera me dolía. Hoy el sr. Benjamín tenía un día atareado y eso significaba que yo también lo tendría. Seguí citando todo lo que teníamos que hacer el día de hoy, el aún estaba desnudo, sentado sobre su escritorio y mirándome fijamente.
Sentí caliente mi cara y me puse nervioso al ver tal escena. Es sexy.- De acuerdo, ¡Es un día muy agotado! Creo que antes de eso deberíamos de aprovechar.
Lo mire incrédulo. El se levantó para ir directo a la puerta y cerrarla con seguro. Su sonrisa coqueta y sus pasos hacia mí me hacían sentir como si fuera una gacela antes de ser atacada por un león. Esto me excitaba demasiado.
El como me besaba ferozmente mientras mordía mis labios, como me colocaba sobre el escritorio y me embestía fuertemente mientras sentía como me llevaba al cielo con sus toques y sus movimientos bruscos. Sin duda alguna el sr. Benjamín era una persona peculiar.
Después de otro round intenso con mi jefe, el día estuvo muy pesado. Recados, llamadas, hacer citas y acompañar a mi jefe a la reunión con los accionistas era simplemente agotador, sin añadir el extenso ejercicio que hicimos por la mañana.
Aún faltaban algunas cosas por hacer, en este momento estaba esperando a la subdirectora de BIT eh leído sobre ella en revistas de tecnología y moda; dicen que a sus 20's ya era una gran empresaria siendo CEO de la marca de lujo de automóviles BIT, también reconocida por ser una gran ingeniera automotriz, sin duda alguna es una mujer extraordinaria.
Y la televisión o las revistas no se comparaban con tenerla de frente. Su belleza era inigualable. Sus grandes ojos, su cabello negro y largo, una figura increíble; más cadera que pechos y una altura considerablemente grande para ser una alfa dominante. Sus ojos grises eran intensos y cálidos de alguna manera.-¡Mucho gusto! soy el secretario Sebastián Torres, la llevaré con el sr. Benjamín.- saludé amablemente.
- ¡Por dios que lindo eres! - dijo con una cara sorprendida- Soy Nora Relish pero tú llámame Nora, cariño.
Estaba muy avergonzado por lo que había dicho, pero ella tomo mi brazo para caminar juntos hacia la sala de juntas. ¡Es demasiada confianza! Esta mujer no era lo que esperaba, considerando su historial me imaginaba su personalidad más seria.
Llegamos a la sala de juntas, el sr. Benjamín se encontraba sentado revisando unos papeles y al levantar la mirada a nuestra dirección se quedó observando unos segundo para así levantarse y saludar a la
CEO.
Me senté junto a la CEO Nora y en toda la hora que para mí fue una eternidad, Nora estuvo jugueteando su pierna con la mía. Y aunque se "comportó profesionalmente" en la junta eso que hacía con su pierna me ponía nervioso.
Al terminar la junta, justo cuando me dirigía al baño, Nora Relish estaba parada frente a mi, dándome una sonrisa de oreja a oreja.- ¿Qué harás esta noche? - preguntó interesada.
Hoy era viernes, casualidad o destino, pues hoy mi padre se iría con Lily y mi hermana a acampar. Y no veía nada de malo el no hacer algo con una persona interesante.
- Mmm, no mucho, ¿Porqué? - pregunté animado.
- ¡Genial! Entonces vayamos a cenar y después a caminar por ahí... ¿De acuerdo?Hizo una mueca muy graciosa, en revistas tenía una mirada intensa y sería pero en persona su personalidad era un poco infantil. Es adorable. Así que acepte su invitación, tenía mucho que no hacía esto.
Quedamos en que la vería cerca del centro. Aunque insistió mucho en pasar a recogerme.
Algunas horas pasaron y cuando estaba a punto de irme el sr. Benjamín me llamó.- ¿Qué sucede? - pregunté al entrar.
Pero tan pronto entre el fue directo a mi, tomo mi cara y me dió un beso muy apasionado. Se notaba por el toque de sus manos que estaba ansioso.
- Lo siento - traté de hablar- pero hoy ya tengo un compromiso.
El no escuchó nada de lo que dije, sus manos iban de aquí a allá tocando todo, su boca se encontraba en mi cuello, succionando. Y antes de que esto se saliera de control lo aparte.
- Lo siento, pero en serio hoy no puedo- hice una mueca, de verdad tenía ganas de hacerlo con él pero ya había quedado con Nora.
Él solo me miró confundido y solo acepto sin más que decir.
- Mañana estaré libre -dije antes de salir de su oficina- llámeme, sr. Benjamín.
Le sonreí antes de salir y sin más que hacer, fui directo al centro.
En el camino, que fue muy corto, y justo frente a la entrada del Palacio de Bellas Artes se encontraba Nora Relish con una gran sonrisa en el rostro. Tan pronto me vio corrió a mi dándome un abrazo. Creo que me acostumbré a sus personalidad muy rápido.- ¡Vamos a cenar sushi! - dijo frenética.
La seguí obediente, yendo a pie por la calle Madero, como era viernes en la noche, habían muchas personas alrededor murmurando, muchos vendedores repartiendo volantes, tiendas y restaurantes abiertos, la música de algunos antros sonando, sin faltar el organillero en una esquina.
Tenía mucho tiempo que no salía a dar un respiro desde que empecé a trabajar. Y tener de compañía a Nora era muy ameno, conocí muchas cosas de ella en estas dos horas que pasamos juntos. Y antes de que nos despidierámos ella me detuvo.
Estábamos cerca del estacionamiento donde dejó su auto, ella se paró frente a mi y su cara estaba roja. Lo que pasó a continuación fue una total sorpresa.
Pues sus labios se encontraban en la comisura de los míos. Y aunque no fue un beso completo me avergoncé por lo sucedido.- ¿Porqué? - pregunté aún sorprendido mientras acariciaba la parte donde habían tocado sus labios.
- ¡Pensé que era obvio! - chillo frustrada- Bien, te llamaré después, ¡ve con cuidado!
Y dejándome con las palabras en la boca, se alejo trotando con una sonrisa en la cara. Estaba confundido y sentía muy acelerado mi corazón, ¿Le gusto? Eso era absurdo, digo, no soy una persona famosa o muy inteligente como ella.
Y mientras mi mente vagaba con lo que pasó, me di la vuelta para ir directo a casa, pero choque con alguien, alguien que tenía el ceño fruncido, el cuerpo rigido y emanaba muchas feromonas: ni más ni menos que el sr. Benjamín.
Mi mente me decía que huyera de ahí, pero lo que me molesta de ser omega es que estoy a merced de las feromonas de un alpha...Continuará...

ESTÁS LEYENDO
Mis sollozos en tus rodillas
RomanceImagínate enamorarte perdidamente de tu mejor amigo de la infancia, quedar embarazado, ¿Y luego? ser abandonado. Imagínate ahora, enamorarte perdidamente de tu jefe, ¿Y después? Está comprometido, ¿Con quién? Ni más ni menos que con tu ex... ¿Incr...