Anteriormente...
Y así fue como caí en cuenta de la realidad, si tenía pensando en intentar algo más con el sr. Benjamín estaba muy equivocado, yo no tenía oportunidad y eso dolía......
Desde aquel día mi estado de ánimo no era el mejor. Era un completo imbécil por haberme enamorado de mi jefe cuando yo mismo dije que no involucraríamos sentimientos y heme aquí: con el corazón y la mente hecho un lío.
Trataba de concentrar mi mente en el trabajo y en Lily, pronto cumpliría dos años y eso me emocionaba, pero a veces era difícil no pensar en mi jefe cuando lo veía detrás de su escritorio.- ¿Estás libre hoy? Mañana me iré unos días por un asunto personal -dijo mientras se levantaba de su lugar.
Sus ojos eran bellos y sentir su mano en mi mejilla me ponía nervioso.
- Mmh no puedo, a menos a qué quisieras ir a mi casa...
- Me parece bien - me sonrió y me dió un beso muy apasionado.
Estábamos tan pegados que sentía como se iba poniendo duro al igual que yo y como sentía sus feromonas, era un olor muy muy dulce, como si comieran un pastel de chocolate sin ser empalagoso.
Pero antes de que se saliera de control, me separé y le dije que nos veríamos al rato.En todo el tiempo que pasó desde su oficina y en la hora de salir estuve nervioso, y había un silencio incómodo en el auto hasta que llegamos a mi casa. Y al momento de entrar escuché el llanto de Lily, Julia estaba en la sala con ella en sus brazos.
- Oh cielo, no eh podido calmarla, lleva así 15 minutos - dijo Julia preocupada.
Pronto tome a Lily en mis brazos y dejo de llorar de un momento a otro. Mi jefe estaba parado en la puerta y al momento de hacer contacto visual el se sorprendió mucho.
Julia se fue después de recoger su abrigo y bolso y nos dejó solos en un silencio incómodo.- ¿Tienes una hija? - preguntó aún con una cara sorprendida.
- ¿Te molesta? - pregunté mientras mecía un poco a Lily, tenía que bañarla y dormirla.
- Realmente no, solo estoy muy sorprendido, nunca la mencionaste...
- No salió el tema, creo. Se llama Lily.
Me acerqué a él y el la observó.
- Tiene tus ojos, es muy hermosa, como tú.
Dijo tan simple pero mi corazón comenzó a latir rápidamente. Era frustrante sentirme así de patético.
- Tengo que dormirla antes, te importaría tomar asiento, solo tomara su baño y la dormiré rápido, ¿Si?
Me miró con una sonrisa.
- ¿Te ayudo a bañarla? Nunca lo eh hecho pero los bebés me gustan mucho.
- Claro, si quieres...
Eso fue raro, jamás lo hubiera esperado de él. ¿Que le gustarán los bebés? Más bien tenía una imagen de él siendo un semental con las mujeres. Aún se me hace increíble que yo sea el primer hombre con el que está y ahora esto, su personalidad es extraña.
Fue muy gracioso ver como Lily lloraba cuando la cargó pero después de un tiempo se acostumbró a él, mi corazón dió un salto, ver esa imagen de él mientras la metía en la tina y jugaba con ella me hizo llorar un poco. Anhelaba eso con Félix y nunca lo obtuve. Y se que ahora no es nada a como me gustaría tener pero es un lindo recuerdo.- Es muy tierna, es una mini tú, ¡Mira sus piecitos! Son tan pequeños y delicados.
Me rei y paso el tiempo demasiado rápido, cuando Lily ya se encontraba en su cuna durmiendo, el sr. Benjamín estaba sentado en la sala mientras yo le servía una copa de vino.
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Mis sollozos en tus rodillas
RomansaImagínate enamorarte perdidamente de tu mejor amigo de la infancia, quedar embarazado, ¿Y luego? ser abandonado. Imagínate ahora, enamorarte perdidamente de tu jefe, ¿Y después? Está comprometido, ¿Con quién? Ni más ni menos que con tu ex... ¿Incr...