Anteriormente...
Mi mente me decía que huyera de ahí, pero lo que me molesta de ser omega es que estoy a merced de las feromonas de un alpha...
...
La mano del sr. Benjamín sobre mi muñeca y llevándome a la avenida donde se encontraba parqueado su auto con las intermitentes encendidas.
Tan pronto como subimos arranco muy rápido, se le notaba molesto, ¿Porqué? No tengo la menor idea. Al igual me encontraba mareado por las feromonas y no estaba en mis cincos sentidos.- ¿Preferiste irte con ella que quedarte conmigo? - murmuró.
Se que dijo algo pero no lo entendí con claridad.
Solo sé que no pasó mucho tiempo hasta que llegamos al estacionamiento de un edificio muy lujoso. Llegamos a un restaurante muy elegante, habían muchas personas, pero al parecer este restaurante tenía zonas oara que los clientes tuvieran su privacidad.- ¿Porqué estamos aquí? - pregunté una vez sentado frente al sr. Benjamín.
El miro la carta y pidió unos platos que jamás había escuchado en mi vida. Nuestros ojos conectaron una vez que se fue el mesero y habló:
- ¿No tienes hambre? Porque yo sí, además creo que fui claro al decir que no tendrías que salir con nadie. - me miró cruzando los brazos.
- No te entiendo - le dije algo enojado - El hecho de salir con una nueva amiga no quiere decir que me vaya a acostar con ella, ¿De acuerdo?
El me observó como si estuviera buscando una mentira o algo para seguir discutiendo.
- Mmm por ahora sí.
Dijo sin más, el mesero trajo unas copas de vino tinto y el silencio que hubo después fue bastante incómodo, no sabía que decir o que hacer, jugueteaba con la copa de vino mientras me mordía el labio.
- No deberías de provocar a la gente de esa manera sr. Torres.
Levanté la mirada y mi jefe me observaba con una sonrisa coqueta. Algunas imágenes pasaron por mi mente de como se veía cuando teníamos sexo. El siempre se ve muy sexy.
- ¿Porque tan avergonzado sr. Torres? - preguntó poniendo una mano sobre la mesa, casi tocando la mía.
- No, no es nada. - su mano tocó la mía acariciándola con círculos suaves; tan cálido.
El mesero llegó con nuestros platillos y sentí como el pie del sr. Benjamín rozaba desde mi tobillo hasta mi rodilla, me puse nervioso porque cada vez su pie se acercaba a mi entrepierna.
-¿Se encuentra bien? - preguntó el mesero - ¿Quiere un vaso de agua?
- No, no es nada, descuida. - dije lo más normal posible, su pie hacia presión en mi entrepierna y me estaba excitando como loco.
La cara de mi jefe tenis una sonrisa satisfactoria, ¿Con que así quería jugar eh? Bien, veremos quién es el ganador. Me sonrió amablemente mientras me decía "bon appétit" , empezamos a comer, debo admitir que hubiera disfrutado delicioso mi cena si mi jefe no estuviera apretando con su pie mi entre pierna. Pero esto no se iba a quedar así. Me quite mi zapato y estiré mi pierna para tocar la pierna de mi jefe, tan pronto sintió el tacto el no me quitó los ojos de encima. Tocaba por debajo de su pantalón su pierna e iba subiendo poco a poco hasta llegar a su entrepierna, presione un poco y mire su cara estaba sería, sin ninguna expresión pero sus ojos no paraba de mirarme. Tomé mi copa de vino y la tomé sin preocupaciones. Ahora mi pie estaba moviéndose en círculos lentamente, el no hacía una expresión pero a juzgar por su rostro rojo sé que lo está disfrutando.
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Mis sollozos en tus rodillas
RomanceImagínate enamorarte perdidamente de tu mejor amigo de la infancia, quedar embarazado, ¿Y luego? ser abandonado. Imagínate ahora, enamorarte perdidamente de tu jefe, ¿Y después? Está comprometido, ¿Con quién? Ni más ni menos que con tu ex... ¿Incr...