Sus palabras eran como dagas en mi corazón, desearía creerte, pero ya no puedo hacerlo, tengo miedo de salir lastimada además ya no estaré mucho tiempo aquí.
- Lo siento Itachi, tengo prisa tengo que prepararme para mi viaje.
- ¿A dónde iras?
- Iré a visitar al sumo sacerdote, tengo que entregar un presente.
- Puedo ir contigo, mi señora
- NO.. perdón pero tengo que ir sola, no es algo que tenga que ver contigo, solo que es algo que debo hacer sola, bueno con el emperador, pero el está ocupado ese día.
- Perdón por mi intromisión, mi señora, no quería hacerla sentir incomoda.
- No te preocupes Itachi, quizás podríamos hablar otro día, de nuestro pequeño pendiente.- casi susurrando, le otorgo un pequeño beso en la mejilla, camino rápidamente a su casa sabia si se quedaba ahí se acabaría su valentía y tenia que ocultar su sonrojo.
Itachi se quedo anonadado por la acción de la Emperatriz, ella nunca se atrevía a invadir su espacio personal, pero esto le gusto de ella, nunca la vio tan decisiva por algo, siempre fue blanda y compasiva con cada persona, ella está planeando algo.
- Mi Emperatriz se la ve muy roja, quizá caiga enferma debo llamar al médico real.
- No querida, no es necesario estoy bien, me informaron que Ino esta por llegar.
- Si mi señora.
- Cuando llegue, dile que se dirija a mi habitación inmediatamente.
- Si mi señora.
Este viaje tenia que salir bien pero tenia un gran problema, que si el sumo sacerdote aceptaba su divorcio, tendría que hacer un juicio que estén las dos partes involucradas y tendría que ella informarle al emperador y a su familia y eso no era tarea fácil ya que por parte de su familia no tendría su apoyo solo podría apoyarla el duque, toca esperar que su respuesta sea favorable, por parte del emperador no sabe como reaccionara, tal vez acepte el divorcio y se case con Sakura y ella ocupe su puesto como emperatriz pero tendría que educarla lo más rápido que puedan para tomar el puesto de emperatriz.
Sintió un presión sobre su pecho, esta haciendo lo correcto, o será solo su capricho, su madre le había comentado que el emperador va tener varias concubinas.
- El emperador siempre va tener concubinas mi pequeña Hinata.- suspiro.- pero tu siempre vas a ser la Emperatriz.
Sus palabras resonaban en su cabeza, pero ella estaba decidida, quería elegir el rumbo de su vida.
- Mi señora Hinata, me mando a llamar.
- Ino querida, te extrañado mucho desde el día de tu partida, me he sentido muy sola, cuéntame el duque pudo recibirte.
- Yo también mi señora, pensé que no notaria mi ausencia, va estar orgullosa de mi trabajo, el duque me recibió y leyó su carta a penas llego a sus manos, respondió inmediatamente, aquí esta su carta, la guarde muy bien
Mi querida Emperatriz.
Mi Hinata la he extrañado mucho, no he podido visitarla desde su matrimonio con el emperador, me alegro de que haya pedido mi ayuda y cuente conmigo que mi palacio está a su disposición y será resguarda con mi vida si es posible, no dude en escribirme y contarme como ha ido con el sumo sacerdote.
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Mi Emperatriz
FanfictionTu pecho subiendo y bajando al ritmo de esa flauta que me cautivo, ojala me hubieras amado tanto con yo te ame, tal vez hubiéramos sido felices....
