Capítulo 27| Enseñar a esperar lo inesperado

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LE CUESTA CIERTAMENTE en un principio
acostumbrarse a la brillante luz cálida que caía directamente a sus ojos, obligándola a mantenerse despierta. Lo primero que divisa unos rulos ondulados castaños invadiendo su espacio personal, junto con unas pecas que tenía grabadas en su memoria como sus favoritas desde que su memoria funcionaba.

—Te desmayaste, caracolito.

Sus manos soban sus párpados. Su hermano rápidamente le pone una almohada debajo su cabeza, acostumbrándola a esa nueva sensación que su cuerpo adormecido atravesaba.

—¿Bird? ¿Qué haces aquí?

—¿Cuántos dedos ves aquí? —Mostró tres de sus dedos, mientras la otra mano tomaba su mentón.

—Cinco. —Sonrió, burlona.

—¡Necesitamos un doctor!

Se echo a reír a carcajadas.

—Está bien, bird. Eran tres.

—Estaba aterrorizado. —dice honesto, pasando sus dedos sobre el rostro de su hermana menor. Sus orbes examinan su cuerpo buscando alguna herida o desgaste, preocupándose aunque fuera toda una señorita hecha y derecha—. Kiara nos escribió, Pope prometió venir después porque su padre lo obligó a trabajar hasta tarde. E imaginé lo peor, sabes como es Kiara al escribir mensajes. Mencionó algo sobre peligro con tu familia o los papeles que encontramos, entonces mi cuerpo entró en una crisis que terminé golpeando a dos pájaros con Twinkie. —se espanta al mencionarlo, alzando un dedo para refutar su error—. Lo que incluye, fue que salieron de absolutamente nada. ¿Cómo sabría que los pájaros estarían en media autopista en el atardecer? No es culpa mía que varias plumas salieran volando mientras...

—Bird, está bien. —Lo interrumpió golpeando su mejilla—. Solo fue un lapsus de toda la información fantasiosa en tan pocos minutos, es todo.

—Así que... vienes de una familia de mafiosos.

—Tú también.

—Papá se encargó de arruinar las cosas para ambos. Nunca le perdonaré haberte arrancado de tu propia familia siendo solo una pequeña que ni sabía limpiarse el trasero. —su mirada era distante, sus ojos estaban hinchados. Indicaban que posiblemente lloró, pero quería ocultárselo.

—¿Qué te dijeron? —preguntó asustada.

Nadie sabía sobre el abuso de Big John, solo sus amigos.

—La verdad. No te preocupes, no hace falta que lo cubras.

—Bird...

—Al menos te trató como una hija, ¿verdad?

Espero su respuesta en silencio.

—Por supuesto, fue un buen padre.

—Pero separó a una familia entera. —John B le palmea es muslo, obligándola a hacerle espacio para poder acercarse a su propio cuerpo y envolverla en un cálido abrazo fraternal. Cassiopeia se acuesta en su pecho, oyéndolo—. No me imagino lo heridos que pudieron estar, que lo sigan estando. Seguramente están furiosos con nosotros, en especial con... no lo sé. Me preocupa todo esto. Parece ser una mala broma.

—Creo que por eso me desmayé. Siempre había querido desmayarme.

Un golpe cae sobre su cabeza. Su hermano estaba en desacuerdo.

—Ah... cuando llegué, encontré esto en la entrada. —hace que se incorpore nuevamente, su semblante esta vez era mucho más triste que el que mantenía anteriormente. Mete su mano derecha en su bolsillo, sacando su puño que envolvía algo que no divisó bien—. Creo que te importará. Y creo saber de quién es.

Wonder ¡! JJ MaybankHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora