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— Honnie lo prometió, él existe...
JiSung despierta bruscamente de la terrible ensoñación en la que estaba, ¿Qué era todo eso? ¿Por qué sentía todos los recuerdos quemarle la mente? ¿Por qué de pronto se sentía como un completo desconocido? Era tan raro.
— Hey, Sungie... ¿Tú? —El pelinegro aclara su voz en un intento porque la impresión se fuera pero era inevitable, con un exagerado entusiasmo le toma de las manos admirando su rostro. Los ojitos de MinHo brillaban como si fuera algún niño recibiendo algún regalo, todo era tan extraño—. Sung ¿Tú me has recordado finalmente? ¿Lo hiciste, mi dulce niño?
El castaño niega frenéticamente quitándole las grandes esperanzas que MinHo poseía.
— Te vi —Susurra con agonía sin quitar sus manos del agarre del mayor, traga saliva para alejar el terrible nudo que su garganta sentía—. Te vi en mis sueños, tú me has dicho la verdad desde el principio pero... yo no tengo idea de mis recuerdos. Siento que soy un desconocido, un JiSung diferente al cual tú quieres. Entiendelo por favor, no soy tu JiSung.
— Hey, no —MinHo niega tomándole de las mejillas con cariño, ambas miradas conectadas como en los viejos tiempos en que sólo solian ser unos chiquillos—. Aunque no recuerdes nada, yo sigo enamorado de ti igual que la primera vez. Siempre serás mi pequeño Sungie.
— Déjame ir a casa, ¿Por qué... te aferras tanto a mí? No sé quién eres.
— Te amo, JiSung. Y también hubo gente que trataba de convencerme de que lo que hacía estaba mal pero, ¿Por qué está mal amar? ¿Por qué era algo horrible amarte? ¿Por el hecho de ser hombres? ¿Por los pocos años que nos llevábamos?
— ¡Era un niño tonto que no sabía! ¡Lo ví todo! No pude experimentar ese sentimiento de amor con alguien más porque tú estabas ahí, incluso si no te recordaba. Siempre estabas ahí, justo en el medio —Reclama el castaño separándose de su toque, no quería estar cerca de él ni un sólo instante más. La sola idea le repudiaba tanto, quería irse.
— Yo sé que eras inexperto e inocente porque yo también lo era y yo jamás te puse una mano encima, nunca te dañe ni una sola vez —Aclara mirándole con dolor, intenta acercarse un poco pero JiSung se aleja rápidamente en cuanto nota sus acciones—. Te cuidé. Yo jamás te tocaría si no quisieras, JiSung. Si te tengo aquí es porque quería explicarte todo, quería tener un poco de tu amor después de toda esta tortura de estar en la cárcel sin verte. Sin ver como lograbas tus metas, me he perdido de todo, ¿Verdad?
MinHo suelta una pequeña risa irónica dejando que las escasas lágrimas cayeran por su rostro, el castaño lo miraba atento sin saber exactamente que decir. No podía regresar a un JiSung que fue borrado a la fuerza, no podia ser de un dia para otro el niño que según estaba enamorado de él.
— Lo siento
— No es tu culpa, fue la de tu maldito padre y Hwang HyunJin.
— Lo hicieron para alejarme de ti, somos hombres, MinHo. Y me llevabas cuatro años —Le dice evitando su rencorosa mirada, MinHo aún tiene unos insanos indicios por terminar lo que empezó con HyunJin pero eso sería después—. No era correcto, yo era alguien inexperto y tú sólo te aprovechaste de eso.