Capítulo 2

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Diciembre, 2013

Niall

La universidad no tenía nada de lo que mostraban en las películas. La gente no se pasaba de fiesta en fiesta y las habitaciones del edificio residencial eran pequeñísimas.

Pero no era eso lo que me había molestado durante el último año. Todas las noches eran una pesadilla, siempre terminaba sentado en la orilla de la cama buscándola. Pero no estaba, se había ido. Y estoy seguro que no se había ido sola.

Hace 9 meses desperté a las cinco de la mañana y ella ya no estaba. No estaba su ropa, sus cosas, y el espacio de mi cama que solía usar sólo ella se quedó vacío al punto que perdí toda la comodidad de dormir ahí.

—Eh, Niall, llevo hablándote unos diez minutos— Era Harry, mi compañero de cuarto. Era de mi mismo año y, al igual que yo, estudiaba Literatura. Estaba de pie en el umbral de la puerta.

—Disculpa— me levanté de la cama y estiré los brazos esperando que Harry hablara

—Hay una fiesta esta noche en la casa de la fraternidad de Liam, dice que podemos ir si queremos— hizo una sonrisa persuasiva y descubrí que no me estaba preguntando

—Creo que no, Harry, aún tengo mucho que estudiar para los exámenes y…

—Oh vamos— me interrumpió, pasando las manos por su cabellera llena de rulos con desesperación— llevo meses intentando sacarte de este cuarto y lo único que haces es decirme que tienes que estudiar. Niall, ya eres el mejor de todas tus clases, deja ya esos jodidos libros y vamos a beber, ¿si?

Me reí unos minutos y luego lo pensé. Hace meses no había intentado seguir con mi vida y lo único que había hecho era estudiar, para no tener que pensar en algo más. Mamá me llamaba todas las semanas para preguntarme como estaba pero realmente tenía que inventarle alguna respuesta convincente y una historia en la que tenía muchos amigos y salía a beber todos los fines de semana.

Creo que no estaría tan malo intentar. Podría sacarla de mi cabeza después de tanto tiempo. De todas formas, ella ni siquiera debe acordarse de mí.   

Actualidad, 2015

Audrey

—¿Qué es eso, James? —dije acercándome a su pequeña carita. Mi hijo tenía un libro en las manos y fingía concentración para leerlo. Le creería, si no tuviera tan solo un año y el libro al revés. Sonrió y estiró sus pequeños bracitos ante mí, lo levanté del suelo y lo llevé en brazos al cuarto para vestirlo. Era su primer día en la guardería y mi primer día trabajando en una de las tiendas de la librería Empire, una de las empresas más reconocidas del país.

Salí de casa cuarenta y cinco minutos más tarde, caminé para tomar el bus que me lleva a la guardería de James y, con el dolor de mi alma, lo dejé junto a la profesora del curso más pequeño. No podía negar que tenía miedo, ¿de qué? Aún no lo sé, ¿de dejar a James con alguien más? ¿Del primer día de trabajo? Había algo que no estaba bien, tenía un mal presentimiento.

Cuando llegué a la tienda, la encargada me recibió con un caluroso abrazo. Me sorprendió al principio pero después me di cuenta que con todos los empleados de la tienda era así de cariñosa.

—Bienvenida— dijo, una vez que llegamos a la parte de atrás y me entregó la camiseta con el logo característico de la tienda. —mi nombre es Maya, espero que disfrutes mucho este trabajo, ¡No hay nada más lindo que los libros!

Y antes de que pudiera responder un agradecimiento, mi mal presentimiento se volvió realidad.

—Hola, buenos días. Soy el estudiante de Literatura de Cambridge. Espero no haberme equivocado de tienda, ¿aquí me esperan para la pasantía, no?

Esa voz, esa voz, esa voz. Era la misma que me atormentaba todas las noches, la misma que escuchaba cada vez que James me decía “mamá”

Era Niall. 

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⏰ Última actualización: Mar 09, 2015 ⏰

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» don't let me go [niall horan]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora