Pov Ashley
Miraba por la pequeña ventana del avión que pasaba entre las nubes, exhibiendo un bello paisaje en aquella tarde. Hacia un tiempo que no me sentía totalmente feliz de ir a casa con mi familia. No es que yo no los ame, todo lo contrario eran una de las mejores cosas de mi vida. Es sólo que la vida a veces da muchas vueltas y para en el momento equivocado. Desde mi infancia muchas cosas habían cambiado, mis bases, y mi puerto-seguro ya no era tan fuerte.
Odiaba sentirme débil o frágil. Sentía que en cualquier momento podría colapsar, que estaba en contra de mi naturaleza. Pero yo estaba así ahora, como en todas las otras veces en el cual yo los visite. Diferente de las otras, ahora alguien me ayudaría a salir de esto.
-Usted tiene reuniones importantes el Lunes.
Oí la voz de Joy junto a mi. Me giré para mirarla, ella estaba linda hasta con cara de sueño. Por increíble que parezca, yo siempre acostumbre a ser reservada. No me estaba importando lo que iban a hablar de mi por llevar a Joy. Ella era la salida perfecta de aquel lugar, y no sólo por aquello. La Srta. Huerta en los últimos días era mi mejor compañía, tenía una buena conversación y una energía positiva. Todo lo que yo necesitaba en mi día a día. Tal vez con ella yo era diferente, me sentía más relajada, como si supiera que ella no me haría daño.
-¿Tengo? ¿Con quien?
Ella continuó deslizando los dedos por la pantalla del IPad pasando los compromisos de mi agenda.
-Con algunos interesados de Brasil. Quieren conocer sus servicios.
-¿Brasil? Wow. ¡Eso es genial!
Si. ¿Ya pensó en construir una sucursal brasileña?
-Nunca había pensado en ello, pero es una buena idea. Vamos a trabajar duro para ello, ¿Esta bien?
-Puede contar conmigo Sra.
¿Ella nunca iba a perder la costumbre de llamarme señora? Mire a la chica con una mirada de reproche.
-¿Qué paso?
-¿Señora? -Rodé los ojos.
-Lo siento, Ashley.
Le sonreí y ella hizo lo mismo. Y entonces volvió a mirar el dispositivo en sus manos. No entendía lo que Joy tenía que hacia sentirme tan cómoda con ella, que sienta la tentación de dejar toda nuestra cuestión profesional para simplemente ser su amiga.
Amiga...
¿Era eso lo que esperaba de esa mujer? La mire sin que ella se diera cuenta. Mirando sus rasgos delicados y angelicales, Joy era una mujer dulce que encantaba hasta el más duro corazón, como el mío. No había duda de que ella sería la mujer perfecta para casarse y tener hijos hermosos.
¿Hijos? Mi Dios Ashley, ¿En que estas pensando?
-¿Esta todo bien?
La oí hablarme.
-Si, sólo estaba pensando.
Le sonreí ella asintió y se apoyó en su silla cerrando los ojos. Joy tenía rasgos tan familiares, sólo necesitaba saber con quien. Horas después aterrizamos en el aeropuerto de Los Ángeles, y como se esperaba, nuestro coche ya estaba esperandonos para llevarnos.
-¿Habías venido a L.A antes?
-En realidad no, no tuve la oportunidad.
-Veo que va a ser la oportunidad para conocer muchos lugares señorita Huerta.
Joy sonrió torpemente, causándome un poco de risa.
Pov Joy
Me sentía un poco avergonzada. Ashley y yo no teníamos tanta intimidad como al punto de pasar un fin de semana juntas, yo sabía que aquella situación era para hacer que se escapé del fin de semana con su familia. Pero a pesar de todo yo estaba feliz, feliz de sentir su presencia que me hacía tan bien.
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The Stripper
Random¿Se han imaginado tener dos vidas? ¿Ser dos personas al mismo tiempo? Apuesto a que si. Pero entre pensar y vivir hay una diferencia muy grande, creo. Imaginemos... Joy, una mujer dulce y dedicada, Tirzah, sexy e imponente, ¿Cuál elegirias tú? ¿Cuál...
