Sábado, al fin ya me habían retirado la bota y la escayola, cosa que significaba que el lunes volvía a la escuela. Clau iría a Filipinas de vacaciones una semana, así que por esta vez estaría sola, no tengo más amigos que no sea Claudia, y para ser honesta conmigo misma, no me interesa tenerlos.
Me conformo con ella, conoce mis secretos y no necesito a nadie más, tener a otra persona significa confiarle también tus miedos e inseguridades, y por como vivíamos en esta sociedad, nunca sabías si eran capaz de utilizarlo en tu contra. Yo tengo paciencia, tengo buen humor pero prefiero solamente un amigo verdadero a un millón de amigos falsos. Tengo bastantes cambios de humor repentinos y ella solamente es la que me los aguanta.
-Papá quiero ir - mi vómito verbal se detuvo cuando decidí bajar las escaleras para pedirle permiso a papá de ir al centro comercial y vi a Jesse sentado en MI sillón en la sala, las manos me comenzaron a sudar :- al centro comercial. Hola Jesse.
—Hola Jones.
—Ryl cariño, Jesse vino a pasar un rato contigo. Yo voy a trabajar, mi turno acaba a las 4, vendré con Nolan a casa. — si estuviera en un chat en whatsapp hubiese puesto un gran packman en reacción a lo qué papá había dicho. O sea, Jesse pasar tiempo conmigo ¿y eso a que se debía?
—Vale papa, nos vemos en unas horas, te amo. — la puerta se cerró detrás de papá y me giré hacia él : —¿Deseas algo de tomar Jesse?
—No, solamente quiero la clave del WiFi, aún no ponen la de nuestra casa. — fui a la cocina, del paquete de chicles de fresa que había en la alacena saqué dos y metí uno a mi boca, volví con pasos ligeros a la sala.
—Ten, un chicle — le sonreí y acomodé las gafas de pasta negra sobre mi nariz. Lo arrancó de mi mano.
—Mira, que haya venido a cenar hace unos días a tu casa no significa que somos amigos, ahora, me das la clave del WiFi?
—Dios, que mal carácter. Dame tu celular — fui y prendí el router, decidí hasta yo pasearme un rato por las redes sociales, comenzaron a entrarme las notificaciones. Miré a Jesse :— ¿No me darás el celular?
—No, dame la clave, así me voy de aquí y me conecto tranquilamente en mi casa lejos de tu estúpida vocecita.
—Eh ¿pero y eso tu? No tengo la culpa de que seas tan amargado. No puedo darte la clave, o me das el celular para ponerla yo, o te quedas sentado en mi sillón mientras me ves deleitarme un poco en las redes sociales. — me tiró el celular y me tomó por desprevenida, calló al suelo y espantada lo cogí :— Dios la pantalla se ha roto. Eres tonto ¿por qué lo tiraste?
—No hagas escándalo niñata, es sólo la micra, cuando llegue a casa se la cambio. — tecleé la clave.
—Ven, vamos a sentarnos en el jardín.
Activé el regado de mis plantas y tomamos asiento, el sacó algo de su bolsillo, espera espera ¡¿eso era una cajetilla de cigarros!?
—¡No! No puedes fumar aquí. - me miró levantando una ceja :— Quedará impregnado aquí dentro y matará el humo mis plantas. No lo hagas por favor.
Guardó la caja y comenzó a teclear en su celular.
—Gracias.
???
Entre más lo miro, más imbécil me parece, o sea ¿quien carajo se cree este estúpido? Si papá se cree que por ser el hijo de su jefe debo aguantarle todas sus estupideces, está muy mal de la cabeza, pero muy mal.
Parece robot, lleva literalmente pegado al celular 2 horas, y ni siquiera pestañea para dar señales de vida. El único movimiento notable en su persona es el de su mandíbula devorando el chicle de fresa entre sus molares.
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Smoking Kiss
RomanceApryl Jones y Jesse Beckignam nacionalidades y personalidades diferentes, ella era luz, él oscuridad, ella era sonrisas, él era sarcasmo, ella prefería los chicles de fresa y él, él prefería la marihuana, los viajes astrales y sobretodo, detestaba l...
